jueves, 20 de junio de 2019

CUEVA DE LA CARRERA





Revisitamos la Cueva de la Carrera, en Arredondo, donde nuestro grupo ya hizo una primera incursión en  noviembre de 2017, pero quedaron cosas por ver.

A mi, me quedaba por ver todo, ya que la primera vez no entré por estar indispuesto en aquel momento.

Se trata de una cavidad relativamente desconocida, ya que ha sido descubierta hace pocos años por espeleólogos franceses y sigue en exploración, pero lo que hemos visto hasta ahora a nosotros nos merece realmente la pena.

Para llegar a ella, hay que situarse en Arredondo y tomar la carretera que lleva a Socueva. A poco más de un kilómetro, hay, a la derecha de la carretera, una pequeña edificación y, unos cincuenta metros más adelante, a la izquierda de la carretera, hay un sitio donde se pueden dejar los coches sin problema.

Preparando los equipos


Una vez preparados y equipados, volvemos hacia la casa citada y buscamos un sendero que se encarama por la roca.


Desde donde aparcamos, se aprecia la edificación donde comienza el sendero

Ese sendero nos llevará a la boca de la cueva. El sendero no está muy marcado y a veces se pierde, aunque hay unas marcas azules, en algunas rocas, que nos ayudan a llegar a la boca. Se tarda sobre una hora en llegar a paso de abuelillo. Con sólo llegar a la entrada de la cueva, ya has hecho deporte para una semana. Hay que llevar mucho cuidado en algunas zonas del camino; ya que resbalan mucho, y también ir mirando bien la senda para no perderla ya que nos retrasaría la llegada a la cueva.

La boca está marcada con el número 1850 y por ella sale una corriente fuerte de aire frío, lo que predice que se trata de una gran cavidad, que seguramente será parte de un sistema importante, aunque nosotros, a día de hoy, sólo conocemos esta entrada.

La boca de entrada, donde se aprecia el gran trabajo realizado


Desde la entrada, se aprecia una perspectiva completa de Arredondo y sus alrededores, que hace que sólo subir hasta allí valga la pena.

Panorama desde la boca


La entrada es una gatera de unos cuatro metros de largo que no presenta ningún problema, donde se aprecia el gran trabajo de desobstrucción que tuvieron que hacer los que entraron por primera vez.

Parece que salgo, pero todavía no he entrado


Después de la gatera, hay un tramo de laminador que nos obliga a avanzar reptando, de rodillas o en cuclillas, según el momento. Aquí ya empieza a estar balizado el camino, cosa que ocurre en parte de la cueva. Se trata de preservarla lo mejor posible.

Después de un rato de arrastrarnos, logramos ponernos de pie y seguir por una galería bastante cómoda, también balizada, que llega un momento que se bifurca. Tomamos el camino de la izquierda, que nos va a llevar por una cornisa, a la izquierda, que suele tener bastante barro y en la que hay que tener mucho cuidado, ya que no existe pasamanos y si resbalamos, podemos tener un accidente importante.

Al acabar la cornisa, hay una bajada en rampa con mucho barro y muy resbaladiza, que lleva a un primer pozo de unos veinte metros.

En la zona oscura del centro, se encuentra el P20


Este pozo no presenta muchas dificultades ya que está instalado con placas fijas. En su primera parte se va tocando pared y, después de un fraccionamiento, se bajan los últimos ocho metros en volado. El fraccionamiento no es demasiado cómodo, pero con la ayuda del puño, se sale de él sin demasiado esfuerzo.

 Se sigue por la parte más evidente, siguiendo los hitos colocados, que nos sirven de guía. Esta parte, como otras muchas de esta cueva, se caracteriza por tener grandes caos de bloques, que hacen que sea una cueva bastante deportiva.

Llega un momento que la galería se cierra y encontramos, a la izquierda, una cuerda montada en fijo, que supera una rampa muy empinada de unos doce metros de altura. Aquí hay que tener cuidado y no ponerse justo debajo, ya que suelen caer piedras sueltas cuando alguien está subiendo.

Al final de la rampa, hay un conducto, tipo meandro, bastante estrecho y en rampa empinada,  aunque es alto y se pasa bien, incluso con el petate a la espalda.

Esta estrechez da paso a una galería amplia. A partir de aquí, los espeleotemas abundan cada vez más, en mayor medida que en el tramo que hemos pasado.

Espeleotemas


Continuamos por esta gran galería hasta llegar a una barrera, que remontamos para llegar donde la galería se bloquea, dejando a la derecha una galería por la que no seguimos y buscamos una grieta a la izquierda estrecha, que se desciende y que después de varios metros comunica con otra gran galería.

Esta galería sale de forma perpendicular a la que traemos y al lado izquierdo podemos admirar una espléndida colada, con marcas de agua dibujadas en la caliza, que nos llama la atención por su belleza. Aprovechamos para hacer algunas fotos y seguimos por el lado derecho de esta galería, por la zona balizada.

Bonita colada


Se trata de la Galería del Volcán, aunque a unos veinte metros, a la izquierda de la salida de la estrechez, hay una cuerda montada que baja un pozo volado de entre ocho y diez metros y sigue por una rampa muy empinada, que lleva a un sector de la cueva que no se visitó la primera vez. Miguel y David fueron a echarle un vistazo cuando salíamos y recorrieron buena parte de ese ramal.

Como decía, siguiendo por la derecha, se llega a la Galería del Volcán. Se trata de una galería amplia, de suelo plano, cómoda y repleta de formaciones, una de ellas recuerda la forma de un volcán, por eso, los franceses, como exploradores de esta cueva, dieron ese nombre a esta galería. Sin duda, la zona más bonita que conocemos de esta cueva.

El Volcán


Si la seguimos, llegamos a un desfondamiento en la Galería de los Balcones, según la topo, esta zona explorada no continúa, con lo cual, nos dimos la vuelta.

De vuelta hacia la salida, David y Miguel, decidieron explorar la zona que comunica con la parte interna de esta cueva. Desde este tramo, es Miguel el que continúa el relato.

Como dice José Manuel, a unos veinte metros del principio de esta gran galería y antes de llegar a la formación del Volcán, entre unos bloques a la izquierda, encontramos montada una cuerda en un desfonde de unos 8 metros, que después de bajarlo continúa por una rampa inclinada y muy resbaladiza que comunica con una galería inferior que es la que lleva a la zona de la punta de exploración de esta cueva.

Una vez al final  de la rampa, a la izquierda, una sala con marmitas la dejamos sin bajar, para continuar por la derecha la galería, en principio inclinada, por donde avanzamos por la parte evidente, en esta zona la galería se estrecha un poco y aparecen unas bonitas formaciones que  amenizan nuestra exploración.

Al final de esta galería y descendiendo por un paso un poco estrecho a la galería inferior, continuamos en dirección contraria a la que venimos, por una galería no muy ancha, que nos obliga a ponernos tibios de barro, para seguir  por una colada lisa que ensancha a los pocos metros y nos lleva a la cabecera  de una bonita colada en rampa donde hay montada una cuerda en fijo, que descendemos en dos tramos hasta el fondo.

Esta galería, de grandes dimensiones, con el suelo liso y resbaladizo, nos ofrece unas formaciones bonitas y en el centro de la galería, curiosamente, hay  una formación parecida a la del Volcán.

Continuamos la dirección clara de esta galería y dejamos sin explorar otras alternativas laterales que pudiera haber, hasta que la galería cambia de estructura, según la topo “Cañón de Pedrito”, aumenta sus dimensiones y se hace caótica, llena de bloques, llegamos a una gran sala donde parece que se obstruye y remontamos por la izquierda hasta que nos obliga a hacer una escalada de unos 5 metros. Decido echar un vistazo y, apoyado por David, trepo con cuidado para no resbalar hasta llegar arriba, se  trata de una galería superior de suelo plano y no muy ancha que te permite ir de pie y disfrutar de las bonitas formaciones que vas encontrando a los lados. En varias zonas de esta galería, pasas por encima de varios agujeros que desfondan, después de continuar unos 50 metros y al encontrar zonas que hay que mirar para decidir por donde continuar, decido volver para atrás y no retrasar más nuestra salida.

Volvemos, contentos por lo explorado, hacia la salida sin demorarnos, lo que hace que consigamos juntarnos con nuestros compañeros José Manuel y Yolanda, que nos han estado esperando en la cabecera del P20, y con ellos nos volvimos hacia la salida de la cueva.

Ya estamos fuera




Después de pasar dentro unas ocho horas, y bajar con cuidado la senda hacia la furgo de David, ya sólo nos quedaba recuperarnos del esfuerzo realizado a base de birras y algo de la estupenda gastronomía de la zona.

Los cuatro jinetes del Apocalipsis

El Video Resumen de Miguel:

https://youtu.be/cFlVv5KouAM


lunes, 4 de marzo de 2019

Sima Z3 Valsalobre Febrero 2019


Día: soleado y despejado
Participantes: José Manuel, David, Yolanda, José Luís y Miguel


Nos fuimos para la zona de Valsalobre los cinco del grupo David, Yolanda, José Manuel, José Luís y Miguel, (el que suscribe), en el Kia de José Luís, aprovechando que hacía un tiempo estupendo para ir a hacer unas prácticas de progresión vertical, como se dice en el argot técnico, después de bastante tiempo de estar en el dique seco de las cuevas.

En esta ocasión decidimos ir a la Sima Z3, después de ver los últimos trabajos de exploración que se han llevado a cabo en los dos últimos años y donde varios grupos de Valencia, Guadalajara etc, consiguieron desobstruir la gatera que hay en el fondo de la sima, continuar a través de un estrecho meandro y bajar una sucesión de tres pequeños pozos, hasta la cota de -131metros, colocando a esta sima en un lugar privilegiado dentro de todas las que se han catalogado en esta zona de Valsalobre.

Personalmente, no conocía esta sima, no había tenido la oportunidad de visitarla, una sima de cursillo que no llegué a hacer en su momento y que quedó pendiente.
Por lo tanto era la oportunidad de conocerla en esta ocasión, aprovechando este principio de año, para practicar y desentumecer el cuerpecillo después de unos cuantos meses de letargo espeleológico.
Un poquito de Hinque


Después de parar en Sacedón para picar algo seguimos rumbo a Villanueva de Alcorón y más tarde a la zona donde se encontraba la boca de la sima.
Nos vestimos de romanos y después de preparar todo el material, nos fuimos a empezar la faena.
Preparando el material


Boca de la Z3


Como viene siendo habitual, cojo las riendas y el material necesario, mosquetones a mansalva y una cuerda de 80m y me pongo a montarla
Un árbol cerca de la boca nos sirve para empezar el acercamiento a la sima, después un químico en pasamanos  y otros dos más que permiten montar nudo en Y, forman los anclajes de la cabecera del primer pozo.


Se desciende sin roces unos 8 o diez metros hasta el siguiente anclaje químico que se ve perfectamente en la pared derecha según vas bajando.
En este punto, la tendencia es la de bajar el pozo hacia la vertical, cosa que fue lo que hice, buscando el siguiente anclaje, pero no lo encuentras por ningún lado, ya que no está montada la instalación por esta vertical, para evitar pisar la rampa de piedras sueltas que hay en su fondo.
Excelente el trabajo de reinstalación con químicos

Por lo tanto mirando la topo nos indica que hay que montar un pasamanos por el techo del pozo, a la derecha del anterior fraccionamiento, donde detrás de un recodo está el siguiente químico y un poco más allá otros dos más para montar en Y la cabecera del pozo paralelo.
Esta maniobra me supuso un cierto retraso hasta poder ver por donde iba la instalación, lo que supuso que los ánimos de los compañeros decayera bastante, Yolanda que venía detrás, no se encontraba nada cómoda en este pasamanos, por lo que decidió volverse para arriba y dejar la sima para otra ocasión y finalmente solo José Luís decide bajar conmigo.
Después de montar el pasamanos por el techo del pozo paralelo, se baja perfectamente hasta el siguiente químico y un poco más abajo donde se estrecha un poco la boca del pozo monto la siguiente cabecera de acceso al P31 que también está instalada con dos químicos para nudo en Y.
Descendiendo a la cabecera del P31

Se sigue descendiendo unos 6 metros para fraccionar en otro químico, desde allí hasta unos 4 metros de la base del pozo, del tirón, donde encontramos los químicos en pasamanos descendente que forman la cabecera del siguiente pozo el P44.
Un estupendo pozo que empieza con una boca redonda y no muy amplia  que poco a poco se va haciendo más ancho y que te ofrece una vista estupenda de sus buenas dimensiones.
A unos tres metros encontramos un químico donde fracciono y desciendo en volado dejando un químico más abajo sin montar puesto que no roza la cuerda y decido montar unos 25 metros más abajo en otro químico que aparece en una panza de caliza, que aunque no tiene roce la cuerda, nos permitirá subir más fácilmente evitando en gran medida el chicleo de la cuerda.
Una vez en la base del P44 espero a que baje mi compi José Luís, para preparar una sola saca con una cuerda de 65m, los aparatos y arneses, para  intentar llegar a la zona final, bajando si fuera posible los últimos pozos recientemente descubiertos, pero teniendo en cuenta, que  primeramente hay que pasar por el Meandro de los Valencianos que al parecer es bastante incómodo y estrecho.
Una vez preparada la saca nos adentramos por el meandro que ya empieza algo estrecho, y que poco a poco te va poniendo a prueba, demostrando su incomodidad y gran estrechez.
Zona estrecha en el Meandro de los Valencianos

Nuestros huesos empiezan a chirriar al pasar por los pasos más estrechos del meandro como si se tratara de las piezas de un motor mal engrasadas, nos volvemos contorsionistas para poder pasar por zonas donde las lagartijas no se atreverían, el casco se te engancha por todos los lados, pasar la saca es todo un reto, que pone a prueba tu forma física.
Algunos pasos son realmente estrechos que solo se pueden pasar en una sola posición, como así lo pudo comprobar mi compi José Luís, te enganchas y no pasas.
Única zona del Meandro donde te da un respiro

Con este panorama fuimos avanzando por el Meandro de los Valencianos hasta que encontramos un químico instalado en el lado derecho que nos indica que montemos una cuerda para bajar, como no llevábamos ningún trozo, bajamos libre hasta el cauce del río unos 4 metros por debajo.
En esta zona una gatera estrecha desemboca en la cabecera del primer pozo de 11 metros donde vimos un químico instalado en el lado derecho para montar cuerda como acercamiento y si te asomas puedes ver otros dos químicos instalados de la cabecera.
En este punto miramos la hora que era y finalmente, muy a nuestro pesar, decidimos que debíamos volver hacia la salida ya que si continuábamos, nos llevaría unas cuantas horas más en montar y desmontar,  volver por el meandro y subir desmontando los pozos de salida que nos harían salir de noche y hacer esperar bastante a nuestros amigos, que esperaban nuestra salida.
Por lo tanto volvimos sobre nuestros pasos y después de desmontar todos los pozos estaba en la boca de salida a las 7,30h. No sin antes tener que bajar a desenganchar la cuerda que se había quedado encajada en algún punto del fondo del primer pozo.
Ya casi de noche desmontando la boca de la Sima


Como resumen podemos decir que la Sima Z3 nos ha gustado mucho, por lo que a mi respecta, a cumplido mis expectativas, a pesar de la dureza del meandro inferior, nos hemos podido recrear practicando descenso y ascenso en sus pozos, creo que después del gran trabajo de exploración que se ha llevado a cabo, en esta sima,  han conseguido ponerla en una de las primeras de la zona en interés espelelógico.

Agradecer especialmente a la comisión de reequipación de cavidades de la Federación Castellano Manchega de Espeleología, por realizar un trabajo en mi opinión excelente al dejar perfectamente instalada esta sima con unos químicos que dan un nivel muy alto de seguridad para todos aquellos espeleólogos que quieran visitarla.

Gracias, por vuestro trabajo, hasta la próxima aventura subterránea amigos....


Video resumen

https://youtu.be/qpPgbIGSjjA

lunes, 15 de octubre de 2018

Travesía Mortero-Calaca 2018

                                   
                  Travesía Mortero del Crucero-Calaca

Participantes:  José Luis, José Manuel, David, Yolanda y Miguel.
Del Grupo Leganés: Diego.
Del Grupo Geget: Elena y Nacho.
El equipo de los Brincapozos




El día amaneció un poco nublado, pero poco a poco fue levantando la niebla. Cuando llegamos a la boca, el día estaba despejado.

Mirador del Asón
En esta ocasión, habíamos quedado con nuestro amigo Diego, del Grupo Leganés, en el cruce de entrada de Arredondo. Venía con dos componentes del Grupo Geget, Elena y Nacho, que se unieron para compartir esta aventurilla subterránea.
Después de las presentaciones, nos fuimos hacia Astrana y, como fuimos en el Rexton de José Manuel, los cinco de nuestro grupo llegamos a la boca en un periquete. Mientras  nos íbamos cambiando de ropa y preparando el material, José Manuel bajó a por Diego, Elena y Nacho, que al estar la pista en algunas zonas poco apta para la furgo que traía Diego, decidieron dejarla más abajo….


Estupendo día para hacer
espeleo en el Mortero del Crucero
Nos pusimos manos a la obra. Decidimos que Diego y Nacho montaran la sima de salida de la Calaca, mientras yo instalaba la entrada por el  Mortero del Crucero.
Los dos pozos del Mortero están instalados con spit, por lo tanto hay que llevar chapas con tornillos para poder montarla y dejarla en fijo, ya que no está preparada su instalación para recoger la cuerda como cualquier travesía, lo que te obliga a recoger la cuerda cuando sales de Calaca.


 Diego montando La Calaca


Una Haya permite colgar la cuerda hasta abajo, aunque hay un pequeño roce

Con una cuerda de 50 metros hago la instalación de entrada. Hay que fijarse bien en montar la cabecera del segundo pozo para utilizar un parabolt que hay montado y un spit en la pared de enfrente para colocar la cuerda de tal forma que no roce más abajo del pozo, es conveniente montar esa cabecera con un nudo en  Y  para evitar posibles.

Montando el pozo de entrada del Mortero del Crucero

José Manuel entrando por el Mortero del Crucero

Nuestra intención era explorar un poco la zona de unión con la Sima del Mazo Chico, que los del grupo AER de Ramales habían conseguido unir después de algunas campañas en esta sima, y con algunas duras y concienzudas desobstrucciones obtuvieron finalmente la esperada unión con Mazo Chico, que a su vez estaba unida al gran sistema de Cellagua.
Después de bajar todos los componentes los pozos de entrada, empezamos la exploración por la galería del río que encontramos a mano izquierda, en una zona que atravesamos por unos bloques para acceder al cauce del río, que en este caso no llevaba mucha agua.
El recorrido es seguir río abajo pasando por algunos Bypass que permiten continuar en algunas zonas donde el río se encajona y estrecha y no permite el paso.
Por lo tanto, una vez en el curso del río, llegamos al primer Bypass, que encontramos a la derecha, donde el río continua por un laminador por el que se puede pasar, pero algo incómodo. Los primeros pasan por el río, y los que van más atrás utilizan un paso a la derecha en forma de meandro seco por el que se va más cómodo (Bypass) y que llega al mismo sitio.
Un poco más adelante vuelve a pasar lo mismo, en este caso se continua por la izquierda por una gatera no muy estrecha que nos lleva a una galería más cómoda, donde volvemos a encontrar de nuevo el río.





Nacho atravesando una zona estrecha

Seguimos avanzando por el río, esta vez por galería cómoda, hasta que en una curva, el río desaparece por una zona baja, por lo que hay que subir por una rampa de arcilla a la derecha y buscar la continuación por un paso estrecho en el suelo, donde vemos instalada una cuerda en fijo, que comunica, a través de un paso en forma de L, la cabecera de un pozo de unos 10 metros de vertical, que continua por una rampa con coladas resbaladizas, que van a dar en su fondo al río.
Para poder continuar, ya que para acceder al río se cierra mucho el paso en una grieta bastante estrecha, debemos subir un poco hacia la derecha por una colada, y buscar un paso estrecho detrás de unas pequeñas formaciones, por donde pasamos algo incómodos, para encontrar una cuerda montada en fijo que desciende en rampa resbaladiza y con algunas formaciones, que nos deposita tras bajar unos 15 metros, en el curso activo del río.
Esta galería por donde corre el agua, nos permite continuar de una forma más cómoda un centenar de metros atravesando alguna pequeña sala de bloques hasta que se vuelve a cerrar la galería y el río se pierde por un laminador estrecho, que termina sifonando. La continuación está unos metros antes de llegar al sifón,  hacia arriba, a mano derecha, en  una rampa de barro, donde han colocado un reflectante que nos indica que debemos subir hasta él, y seguir a esa altura, hasta que encontramos una galería fósil por la que se puede avanzar bien.



Algunas formaciones 

Al llegar al sifón, el grupo que íbamos en punta, decidió volver hacia la zona de la travesía para no retrasar mucho la salida por Calaca, por lo que empezaron su regreso hacia la boca del Mortero.
Mi curiosidad por conocer el paso, que les llevó al grupo AER, durante tres campañas consecutivas, desobstruir para dejarlo practicable,  hizo que siguiera hasta encontrarlo, mientras  mi compañero José Luis me esperó en el río,  yo me fui a echarle un vistazo.
Se trata de una galería fósil que se coge en la parte alta de una rampa de barro, que continua de frente y  siguiendo la dirección de unos reflectantes  se va estrechando hasta llegar a una gatera estrecha donde me metí a echarle un vistazo para comprobar si se puede pasar más o menos bien.
Según los datos del grupo AER la gatera tiene unos 16 metros de recorrido, por lo que solo quise visualizar su dificultad. Al llegar a la mitad y quedando satisfecha mi curiosidad, viendo que se puede pasar, decido volver con mi compañero José Luis, que me esperaba en la galería del río, y, juntos, volvemos con nuestros compañeros para seguir por el recorrido de la travesía hacia Calaca.

Nuestra intención sobre esta breve exploración, era poder conocer parte de las galerías de unión con la Sima de Mazo Chico de cara a realizar algún día, cuando sea posible, una travesía entre esta sima y el sistema de Calaca, por lo que de momento, nos damos por satisfechos.

Empezamos la travesía desde la cabecera del río y nos dirigimos por una zona de bloques ascendiendo por el lado derecho de la galería, subiendo hasta la parte alta  hasta un paso estrecho que hay que remontar y que nos lleva a una sala, bordeando por su derecha y ascendiendo poco a poco llegamos a la base de una cuerda que hay instalada fija, que nos ayuda a subir a un conducto algo estrecho, y por otro tramo de cuerda, a la zona denominada el Caribe.

Se trata de un meandro superior fósil y en algunas zonas estrechas con varios remontes por cuerda fija que pasa por encima de la galería del Mortero y que nos conduce de una forma sinuosa hasta desembocar a una gran galería con un gran derrumbe, donde hay que bordear a través de un pasamanos en fijo un gran bloque.
Al otro lado del bloque continuamos por la galería encajada por la pared de la izquierda, descendiendo hasta alcanzar su parte baja, y avanzamos por esa zona, siempre por la izquierda, hasta un paso un poco estrecho que conduce al Río Negro, una zona cómoda donde encontramos unos curiosos "pendants" colgados, que nos deleitan la vista con sus formas caprichosas.

Siguiendo el Río Negro, llegamos a una rampa de arena que cruza perpendicularmente, desde la parte izquierda, la galería por la que venimos, este es un punto donde nos despista un poco, ya que te invita a continuar hacia abajo, pero por esa zona, no encontraremos ninguna continuación, en ese cruce, hay que seguir de frente por una grieta, tras la cual encontramos la instalación de un pasamanos ascendente que nos ayuda a remontar por unos grandes bloques para acceder a la gran Galería del Mogollón.
Esta gran Galería, llena de bloques, hay que ir subiendola por la zona más pisada y siguiendo las indicaciones de algunos hitos, hasta llegar a su parte más alta, desde donde se puede apreciar la dimensión de esta enorme galería.
Posteriormente descendemos por la izquierda buscando el descenso más cómodo, hasta una cornisa que salva un gran desfonde. Siguiendo el camino, llegamos al pie de una cuerda que hay montada en fijo, para subir un resalte de unos 6 o 7metros, una vez arriba  y continuando unos 50 metros más, llegamos al pie del Pozo de la Calaca, en una gran sala donde los huesos de diferentes animales los han colocado como si de un ritual se tratara.



La sensación que recibes al tener esta preciosa vista de la sala con el pozo iluminado por la luz exterior es la recompensa que obtienen los que hacemos espeleo, difícil de expresar con solo palabras.
No nos queda más que subir el pozo de unos 25 metros de altura en orden de antigüedad (los mayores primero) y los más rápidos después, para que sea la subida lo más fluida posible.




Montando un fraccionamiento para evitar un pequeño roce
Diego subiendo el pozo de la Calaca

Como la edad me obliga a subir el primero, una vez arriba, me voy directamente a desmontar el pozo del Mortero, para que cuando vengan los demás no nos quede más que cambiarnos, recoger todo el material y marcharnos, no sin antes despedirnos con  besos y abrazos de nuestros amigos, Diego, Elena y Nacho, con los que hemos compartido y  disfrutado de unos momentos inolvidables que nos quedarán en el recuerdo en la carpeta de favoritos….
Con este buen sabor de boca, pero algo secos, nos retiramos hacia Ogarrio para hidratarnos con unas cervecitas bien fresquitas, que como de costumbre nos tiene preparadas en su casa, nuestra buena amiga Yoyo…..

El Video resumen en el siguiente enlace: