viernes, 8 de julio de 2016

Travesía Tonio-Cañuela


                                               Travesía Tonio-Cañuela           


Participantes:  David, Yolanda, Jose Luís y Miguel


Día:  Nuboso con lluvia fina intermitente



Como de costumbre después de desayunar en casa de nuestros amigos José Manuel y YoYo nos fuimos con las dos furgos hacia cañuela, dejamos la de David para la salida de la travesía y después nos fuimos todos en la Hyundai de José Manuel que tuvo el detalle de acercarnos al sitio donde se suelen dejar los coches, para de esa forma no tener que volver a por ella al terminar la travesía. Este sitio es una curva en la carretera que sube hacia Calseca,  de donde  parte una pista a nuestra izquierda, solo apta para vehículos 4X4, que nos llevará después de unos 30 minutos aprox. de marcha ascendente, hasta la dolina con el fondo de vegetación, que se encuentra en el lado izquierdo de la pista, en la que encontraremos también a la  izquierda según bajamos por un prado descendente, la boca de Tonio.

Subiendo a Tonio con Niebla




Nos preparamos los equipos y entre pitos y flautas, 15 en pitos y 15 en flautas, entramos sobre las 11,30h.
Montando el Pozo de la Arañas


David entrando por la sima de Tonio


Al intentar montar la cámara gopro en mi casco me di cuenta de que me faltaba el tornillo de anclaje, me lo dejé en casa de Joselillo, por lo que tuve que prescindir de poder filmar la travesía, “que mala suerte Leoncio”.

Como yo ya había hecho la travesía, me puse en cabeza para montar todos los pozos, seguido muy de cerca por Yolanda que me iba ayudando a preparar las cuerdas y David y José Luís detrás que irían recogiendo.

Monté el primer pozo de entrada o pozo de las arañas y empezamos con la travesía, en  la cual, desde el primer pozo, pudimos ir comprobando el buen trabajo que habían realizado todos los espeleólogos que han llevado a cabo la reinstalación total de esta clásica travesía que a nuestro parecer, da mayor seguridad a todos los deportistas que quieran realizarla.


Cabecera del P48
David Bajando el P48
Fuimos poco a poco montando y desmontando los primeros pozos  disfrutando con el de 48 metros donde encontramos una cuerda montada en fijo a unos 12 metros aprox. del suelo, que nos facilita el acceso por la izquierda, a un resalte con cuerda también fija en forma diaclasada que nos lleva a un pozo de unos 10m que nos deposita en la famosa y afamada diaclasa vertical, donde más de un espeleólogo a difamado al libre alvedrío por encontrarse en tan estrecho lugar y haberlas pasado canutas….

Boca de la diaclasa Vertical
Nuestro amigo Joselillo, debido a lo estrecho de  este paso, tubo que prescindir de realizar con nosotros esta estupenda travesía, para no añadir un riesgo elevado de provocar un tapón infranqueable, que nos hubiera supuesto un gran incidente, debido a su corpulencia….

Manos a la obra; me meto en la diaclasa y con el descensor en la baga corta atravieso primero la corta travesía hasta la cabecera vertical,  donde voy indicando a mis compañeros la mejor forma de pasar, desde allí directamente para abajo intentando colocar la saca para que no se enganche, pero debido a lo estrecho de la grieta es inevitable, las piernas hacen pues su trabajo, encauzandola por el sitio adecuado y pasando sin problemas la zona más estrecha de la diaclasa.

Una vez abajo y con luz adecuada se puede ver mejor la zona más estrecha de la diaclasa, que me permite sugerir a los demás la forma y el sitio más fácil para poder bajar sin mayores problemas.


Una vez abajo todos nos organizamos las cuerdas y continuamos el descenso primero por un pozo rampa donde colocamos una cuerda en doble, seguido de  un E4 en fijo nos lleva a una travesía que atraviesa una grieta desfondada y después subimos un tramo corto ascendente por las cuerdas fijas que hay montadas que dan acceso a dos cortos pozos que nos depositan en la cornisa del bonito P55.

Espero a que lleguen los demás y después de colocar las cuerdas en las anillas,  para abajo…….hasta un corto péndulo que hay a unos 40 metros aprox. donde encontramos una cuerda montada en fijo que nos facilita incorporarnos a la cornisa previa a un P5.

Seguimos descendiendo por la sucesión de pozos escalonados P5, P6, P33 P15,P18, P22). El P33 tiene una pequeña cornisa que parte el pozo, nosotros decidimos recoger el cordino desde el anclaje que hay al borde de la cornisa  y montar otra cuerda desde
allí

Cabecera del P33
Desviador en el segundo tramo del P15

Montando el último P22
Después de bajar el último P22 llegamos al Meandro de la Borrasca donde ya se notaba la corriente de aire. Un meandro con agua en su fondo  y en su primera parte en forma de grieta estrecha e incómoda que tiene dos cortos resaltes con cuerda fija que nos conducen por una gatera a la cabecera del P20 de bajada a la Gran Sala Olivier Guillaume.

Estupenda y cómoda la cabecera del P20 Sala Olivier  Guillaume

En mi opinión el pozo más espectacular y que más te hace disfrutar de toda la travesía, donde han colocado en su reinstalación  unos anclajes con anillas en el techo, realmente  extraordinarios, que te ofrecen una gran seguridad y comodidad para bajar este estupendo pozo, (Ole, Ole y Ole).

José Luís bajando a la Gran Sala

Hacemos las fotos de rigor y como no queremos retrasarnos mucho continuamos la travesía bajando el caos de bloques que hay en la sala por el lado izquierdo siguiendo los reflectantes, que nos llevan hasta una cuerda fija que hay montada para bajar un gran bloque….. seguimos descendiendo por más bloques hasta que llegamos a una gran galería donde se escucha el agua que pasa por la zona inferior, son unas profundas grietas en el suelo que encontramos en esta galería donde se puede ver encajonado en su fondo como discurre el  río.

Como la Gusa ya llevaba tiempo rondándonos, decidimos parar en una zona cómoda de esa Galería e  hincarnos unos Chuletones Cueviles en forma de Crunch, frutos secos, algo de fiambre, masa magra, etc.

Terminado el repostaje, continuamos de paseo por la enorme galería de 10 de Agosto, Sala del Vivac, Galería de las Sierras,  trepamos por una rampa con una cuerda que nos ayuda a no resbalarnos y seguimos el pasamanos para bordear un gran pozo de boca ancha  que asegura nuestro avance.

Continuamos por nuestra izquierda, por la galería que baja un poco el techo y nos lleva al final a una trepada fácil, para salir a la gran galería del patinazo, donde hay que ir con cuidado para no resbalar, llegamos a la  Sala de la Encrucijada, que bajamos por la derecha, para luego siguiendo un reflectante, subir a la Galería del Bulevar, una cómoda y gran galería que  termina desfondando en el Pozo del Arco, que conecta a la zona superior de la galería del Cañón Oeste de Cañuela por un P15.

Este Pozo está montado en fijo, primero con un corto pasamanos que lleva hasta su vertical y después con cuerda hasta abajo, lo que nos facilita su descenso al no tener que montar nosotros ninguna.

Gran Galería de salida de la Cañuela
Una vez abajo nos dirigimos por la derecha en dirección a la salida, donde  solo nos queda bajar un pequeño resalte y pasar el largo pasamanos de la Galería de entrada de Cañuela.

Una imagen espectacular, la que podemos ver saliendo por esta galería, al fondo la gran boca triangular de Cañuela, con cierta bruma, parece una escena de película, se me ocurre “Saliendo de los Mundos Alienígenas” 2ª Parte.

La  cara de felicidad de los Brincapozos después de la travesía
Con las fotos de rigor, en este caso de la salida de Cañuela nos dirigimos monte abajo hacia la furgo de David, que habíamos dejado en la carretera.

Sin perder un instante confirmamos nuestra salida de Cañuela y avisamos de que todo ha ido bien y lo más importante, que nuestros amigos Yoyo y José Manuel tengan preparadas unas birras bien frías con algún que otro aperitivo y que vayan preparando el fuego de la barbacoa para cuando lleguemos proceder a cenarnos de primero unas judías blancas con costilla y chorizo especialidad de Yoyo y de segundo unos chuletones de Buey que hemos llevado de Madrid para esta ocasión.

Aprovecho la ocasión para felicitar a todos los espeleólogos que han participado en la reinstalación de esta travesía  cuyo trabajo ha sido excepcional y digno de mención, una iniciativa que se está llevando en las cuevas y simas de Cantabria más visitadas, que en nuestra opinión, es muy adecuada, ya que minimiza en gran medida el riesgo de accidente o de incidente que se puede producir por utilizar instalaciones antiguas que están muy deterioradas. Gracias y Enhorabuena por ese trabajo.


El video resumen en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=T3yzPAqiRm0









miércoles, 18 de mayo de 2016

Cuevamur





Participantes: Yolanda, David, José Manuel y Miguel
Día: parcialmente nuboso con lluvias intermitentes


Subiendo hacia la cueva

Aparcamos la Furgo de David en la pista que da acceso a la Cueva de Covalanas. Y después de vestirnos de "lagarterana", como de costumbre, subimos por el camino que nos lleva al majestuoso portal que hay en la pared del Eco. Ascendemos hasta la parte más alta, donde encontramos la pequeña boca en forma rectangular con su marco de hierro.... Cuevamur.







Que sonrientes, limpios y guapos

Ya nos encontramos, antes de entrar, con un grupo de turismo de aventura, que entran delante de nosotros echando un tufillo a carburo.





Principio del pasamanos

Nada más entrar por la boca, se desciende hasta el pasamanos que hay montado en su pared derecha, que está en buen estado, excepto el último tramo horizontal, donde la cuerda tiene una buena picada. Seguimos descendiendo por la cuerda que hay montada a continuación del pasamanos y atravesamos, por la derecha, una especie de sala, dejando a mano izquierda unos desfondamientos, hasta que encontramos una cuerda, en fijo, anclada a una estalagmita en forma de quitamiedos que nos lleva a unas cuerdas, también en fijo, que hay montadas y que hay que ascender, para llegar a un laminador de unos 40 metros de largo, que nos va a depositar en la parte más alta de la espectacular Gran Sala.
                          Un sitio cómodo para tumbarse


                                       Largo laminador

En la cabecera de esta sala, encontramos a los componentes del grupo de aventura, que nos dejan pasar por delante, mientras uno de sus guias decide montar un spit que asegure el mal estado de una placa que hay en la cabecera, donde hay montada una de las cuerdas que bajan el primer tramo vertical y que continua por un pasamanos en fijo y en su mayor parte en anclajes naturales (en mi opinión, poco seguros), que bordean la sala hasta un tramo ascendente, para llegar a la cabecera del pozo rampa de descenso de la Gran Sala.

Como había otro grupo bajando, estuvimos esperando un rato hasta que decidieron montar otra cuerda en otra cabecera que había en una zona anterior, para que pudiéramos bajar más rápido.

Como ellos no iban a realizar el recorrido completo por sus galerías, sino que tenían intención de regresar por la rampa, ahorrarían tiempo en la subida, lo que a nosotros nos vino fenomenal, al no tener que montar otra cuerda.


                                David bajando la rampa

Después de bajar la rampa del tirón, ya que aunque rozaba un poco la cuerda, no la habían fraccionado, llegamos al fondo, donde encontramos una zona con barro y bloques.

Seguidamente vamos cogiendo altura por la pared que nos encontramos de frente, subiendo por las cuerdas que hay montadas en fijo, en una zona arcillosa de color blanquecino y bastante resbaladiza, aprovechando los escaloncillos que hay excavados, que nos facilitan bastante la subida, hasta llegar a una sala que hace de balcón a la Gran Sala (Sala del Campamento),bastante bonita, con suelo plano y con unos gours en el centro, que se han ido formando por el goteo constante del techo.


                                           Bonito Gour

Desde este lugar se puede apreciar, con el potente foco que llevo, las extraordinarias dimensiones que tiene la Gran Sala.

El camino que seguimos es ascendente,subimos por unas cuerdas que hay instaladas en fijo, con cierta precaución, siguiendo igualmente los escalones que encontramos, que nos facilitan la subida, hasta llegar a la Sala de la Cascada, de suelo también plano y resbaladizo donde hay que andar con mucho cuidadín, para no ir al suelo.

La continuación es un paso que se encajona, con el suelo lleno de barro y que desemboca en otra sala donde podemos encontrar algunas bonitas formaciones.

Siguiendo por la derecha y ascendiendo poco a poco, atravesamos la Sala del Caos, llena de bloques, por una especie de curiosa puerta que hay en un bloque en forma rectangular, por la que pasamos para acceder a la Galería de los Meandros.




                  Formaciones en la Galería de los Meandros


                Bonita formación y falso suelo de la galería

Esta galería, donde el suelo ha cedido dejando una fina capa caliza en sus laterales, tiene un toque especial, haciendo que su paso por ella te haga sentir agradables sensaciones.


Se continua por esta galería hasta que llegamos a una sala con una "gran olla" en el centro, donde empiezan a aparecer bonitas formaciones. Descendemos al fondo y la atravesamos para llegar a la preciosa Sala del Lapicero, donde se puede disfrutar de una gran cantidad y variedad de caprichosas concreciones.






                 Dos amigos flipando en la Sala del Lapicero




Después de disfrutar de la gran cantidad y variedad de excéntricas y todo tipo de formaciones cálcicas, haciendo las fotos oportunas, continuamos por el camino más evidente, que nos lleva hasta un fondo de saco donde a mano izquierda, una gatera descendente, nos conduce por estrechos conductos al paso ya conocido por nosotros "Paso de los Retales", donde más de uno las ha pasado canutas.

Decido pasar el primero, para poder indicar la mejor forma de atravesar las estrechas gateras y el posterior Paso de los Retales, seguido muy de cerca por José Manuel, que la vez anterior, después de intentarlo, no consiguió pasar este estrecho paso.

En esta ocasión, después de pasar los Retales, me da la sensación de que es algo más ancho, como si hubieran agrandado un poco la grieta vertical que lo forma, por lo que animo a Joselillo dándole confianza para que siguiendo las indicaciones oportunas, sea capaz de pasar.

Después de quitarse el material que llevaba puesto y colocándose en la posición adecuada, Joselillo consigue pasar la gatera perfectamente, sin encajarse


                Joselillo en la pregatera al Paso de los Retales

Por fin, José Manuel, se pudo quitar la espinita que tenía clavada en este paso, que se le resistió la vez anterior y que en esta ocasión, conseguirlo, era un reto personal.


       La cara de Joselillo, lo dice todo, después de los Retales

Yolanda y David no tuvieron tampoco ningún problema en este paso.
Continuamos nuestro avance por las zonas estrechas que quedaban hasta salir al inicio de la bonita Galería del Coral, una galería decorada con gran cantidad de formaciones que deleita nuestro paso por ella. Esta galería, ha sido balizada, para que los espeleólogos visitantes deterioren lo menos posible.


                         David saliendo de los estrechos


El camino a seguir está bien claro, al estar balizado, sólo tenemos que seguirlo, mientras aprovechamos para filmar algún video y fotografiar lo que más nos gusta, hasta llegar, después de un tramo de laminador a la cabecera del pozo rampa de la Gran Sala.








            Espectaculares formaciones en la Galería del Coral

                 Formaciones en la Sala del Desfondamiento 


 Al no tener que recoger cuerda del pozo rampa, nos dirigimos hacia la salida, por el mismo camino que hicimos a la ida, pero en sentido inverso.


                                      David en la salida
 

                                      Tarde espléndida

Sólo nos quedaba un paseo descendente, en el marco de una tarde estupenda, hasta llegar a la furgo. Y, sin entretenernos ni un momento, volvimos a casa de José Manuel, donde nos esperaban unas birras muy fresquitas con algún que otro aperitivo, gentileza de nuestras "kukitas buenas". Poco después, nos hincamos, entre otras cosas, unos chuletones de buey a la barbacoa, que no se los salta un gitano, y terminamos, mientras comentamos la repetición de las mejores jugadas, y como ya es costumbre, con unos refrescantes "whenyhais".





                          Los Brincapozos embarrados

Video de Miguel: https://youtu.be/LJldBu-BhGA

Video de José Manuel: https://youtu.be/823k2jyzu-s 
Video de David: https://youtu.be/25JPt2QI-NU

domingo, 13 de marzo de 2016

Sima del Campo o Sumidero del Pozuelo

                    

 

Día:   Nublado, frío y amenazando con nieve.
Participantes: David, Yolanda, José Luis, y Miguel.

Nos corría ya el gusanillo de la espeleo y habíamos quedado el sábado anterior para empezar la temporada, pero las inclemencias del tiempo nos echaron para atrás, obligandonos a aplazar la actividad para este fin de semana, que aunque no hacía buen tiempo, decidimos ir a la Serrezuela de Valsalobre de todas formas, para intentar hacer una visita a la sima de Juan Herranz I si el estado de las pistas nos lo permitían.

Quedamos los cuatro en Valdebernardo, como de costumbre, a las 8,30h y nos fuimos en la furgoneta de David y Yolanda rumbo a Sacedón, donde como solemos tener también por costumbre,  hincarnos unos Piripis (gran  bocata que lleva de todo) en el bar de la plaza del pueblo.

Con la andorga bien llena, nos fuimos de camino a Villanueva de Alcorón.

Pasado el pueblo y ya en la Serrezuela de Valsalobre, se podían apreciar los neveros que había del temporal del fin de semana anterior. Cogimos la pista que nos lleva a las simas y ya se podía comprobar la cantidad de grandes charcos escarchados que allí se encontraban, rodeados de nieve por todo el bosque.

Con el tiempo frío y amenazando nieve, decidimos no arriesgarnos a intentar llegar a la sima y tener después problemas para sacar de allí la furgoneta.

Con estas circunstancias, decidimos como alternativa para no irnos de rositas; El Sumidero del Pozuelo por la Vía Pozo Skat, algo sencillo y que con las condiciones malas del terreno nos permitieran llegar a la boca con el coche, o por lo menos lo más cerca posible.

Nos dirigimos hacia el pueblo de El Pozuelo con los datos que llevábamos y después de dudar un poco, nos metimos por la pista que lleva al sumidero, hasta que la furgoneta dijo hasta aquí llego, una cuesta de barro que nos obligó a dejarla allí.

Preparando el material
Preparamos todos los archiperres y nos fuimos andando unos dos Kilómetros hasta la boca de la sima.
Corría un airecito bastante fresquito

La bonita vista de su boca en forma de olla caliza, en este caso, con un nevero en la primera planta, nos cambió un poco la cara, del frío paseo que tuvimos que hacer para llegar allí.
José Luis con las manos congeladas en la boca del sumidero
Me puse a montar la entrada en los parabolts que encontré y en un pis pas estábamos dentro de la sima.

Para adentro

Mientras hacíamos unas fotos desde el fondo de la entrada, se puso a caer una fina cortina de nieve que se podía ver a través del agujero más grande que había en el techo, una bonita estampa de la entrada en el que con el pequeño laguito en el fondo y las paredes acolchadas de verde musgo, nos hizo disfrutar en todo su conjunto de una preciosa imagen subterránea.

Preciosa vista de la boca del sumidero


David bajando por el pequeño ventano del techo

Galería de entrada
Siguiendo en descenso la galería del meandro, pasamos unas marmitas, primero por la derecha y después cruzamos el curso del agua y seguimos avanzando por una cornisa con un pasamanos con cuerda fija a modo de quitamiedos por la izquierda, que nos lleva hasta el primer desfonde del meandro, donde se encaja el cauce del río. Aunque se puede bajar por la derecha por el mismo cauce hasta una cornisa, donde hay empotrado un tronco, decido montar una cuerda en una placa que hay en el techo reasegurado a un spit que hay en un bloque fuera de la vertical para bajar ese tramo y montar un pasamanos por la parte alta del meandro.

En este sitio es donde se bifurcan las dos vías, si seguimos por abajo se desciende por la Vía de los pocetes o marmitas y si subimos a la parte alta haciendo oposición, accedemos por unos pasos estrechos a la Vía Pozo Skat.

En esta ocasión, vamos a descender por la Vía del Pozo de 60m (Skat).

Ya en lo alto del meandro encontramos, tras un paso incómodo y estrecho, una corta gatera con un charco en el suelo que nos lleva tras una grieta también incómoda, a la cabecera del Pozo Skat.

Se trata de una grieta perpendicular a la anterior, no muy estrecha, donde montamos en los dos anclajes que hay en el techo, un anclaje en Y para descender el pozo.

Se baja cómodamente, fraccionando en las chapas que vamos encontrando en tramos no muy largos hasta llegar a una repisa a 10 metros del fondo en la que compruebo si me llega la cuerda que tengo, al no ser así, ya que me faltan unos cinco metros, tengo que montar otra que me trae José Luís, para poder llegar hasta el fondo del pozo.


José Luis en el último fraccionamiento del pozo Skat
  Un poco de hidratación de todo el grupo en la base del pozo, donde hacemos recuento de las cuerdas que nos quedan para llegar hasta el sifón y "Oh cielos", solo nos queda un trozo de 6 metros para el Paso de la Penuria y no tenemos más para el último pozo de 9 metros, "Que mala suerte Leoncio", decidimos sacrificar la última cuerda que habíamos montado para el útimo tramo del pozo de 60 metros y cortar lo que sobraba, que en este caso nos dió justito para bajar el último pozo de 9 metros.

Bajando el P9
 Llegamos a la sala del fondo del sumidero y fuimos a embarrarnos un poco para ver el sifón.
David estrujado en el Paso de la Penuria
 No nos entretuvimos nada y acto seguido nos fuimos para arriba todo el grupo, mientras David y José Luis se repartieron el desmontaje de  los pozos.

Quedaba algo de luz cuando llegamos a la boca de salida, recogimos todo y nos volvimos dando un estupendo paseito hasta el coche.

Como resumen, nos quitamos el monillo de la espeleo en este Sumidero, aprovechando el día aunque el tiempo no fuera el mejor.

Los anclajes que hay instalados en toda la cavidad son parabolts y están en perfecto estado, en el borde de la entrada hay un anclaje montado para evitar un pequeño roce al que le falta la placa.

Disfrutamos de este estupendo Sumidero, que nos ha servido como entrenamiento de cara a las actividades que queremos realizar este año.

Video de David en el siguiente enlace:
https://youtu.be/5erc67GDyHs

Video de Miguel en el siguiente enlace:
https://youtu.be/_TIQtO4bTXQ

 



sábado, 28 de noviembre de 2015

Travesía Vallina-Nospotentra



Participantes: David, José Luis, José Manuel, Luis, Miguel y Yolanda.


En esta ocasión, nos decantamos por hacer la travesía Vallina-Nospotentra. Una de las travesías espeleológicas clásicas de Cantabria, que llevábamos tiempo queriéndola hacer y nunca encontrábamos el momento.

De los seis componentes del grupo, sólo Miguel la había hecho, y de esto hacía ya bastantes años, por lo que sus recuerdos no estaban demasiado frescos.
Siguiendo las excelentes indicaciones que el Club Viana tiene publicadas en su blog y con ayuda del GPS, encontramos, después de una marcha de aproximación bastante corta, la boca de Vallina.




La entrada es ancha y lo bastante alta para bajar andando cómodamente, hasta que a unos cincuenta metros, se estrecha y el único paso es una gatera, de unos cinco metros de largo, que con frecuencia, sobre todo en época de lluvias, se encuentra llena de agua.
Resulta que justo el día que fuimos a hacer la travesía, estaba lloviendo, con lo cual, la gatera estaba hasta arriba de agua.
Como es bastante normal que esto ocurra, hay preparada una garrafa, atada con una cuerda, y unas esponjas, para poder achicar el agua de la gatera.
No sólo estaba la gatera inundada, sino que seguía entrando agua en la misma, por lo que tuvimos que sacar el agua y, además, hacer unos diques para que no siguiera entrando más. Esto nos llevó prácticamente una hora, pero no teníamos más remedio que hacerlo si queríamos pasar.
La gatera estaba inundada de agua
Una vez achicada el agua, la gatera, a pesar de ser estrecha, no presenta grandes dificultades para pasarla.
Pocos metros después de la gatera está el primer pozo, pero entre ambos, hay espacio suficiente para ponerse los aparatos, ya que, por comodidad, es mejor pasar la gatera sin ellos.
Este primer pozo, que tiene unos diez metros, tiene un pasamanos que nos deja en la vertical y suele estar montado, pero en esta ocasión sólo estaba el pasamanos; ya que la cuerda estaba en muy mal estado y la habían desechado, por lo que hubo que montar otra. La salida es un poco expuesta y en gran parte es volado.
El P10, que está a pocos metros de pasar la gatera
El P10 visto desde abajo
Aquí comienza la Galería Vallina, por lo general de grandes dimensiones. Siguiendo por ella nos encontramos con un destrepe de unos cuatro metros, que se baja por la derecha, con una cuerda de nudos que nos facilita este paso.
Seguimos nuestro camino y llegamos a una sala, de arena y bloques, que se sube por la derecha en un fácil desnivel de alrededor de veintitrés metros.
La galería continúa y encontramos una zona donde hay dos aportes de agua desde el techo, separados unos cuantos metros uno del otro. Ahora debemos ir a la derecha hasta que la galería se desfonda a derecha e izquierda en una amplia sala.
Zona donde cae el agua desde el techo
Seguimos prácticamente la dirección que traíamos y después de una zona de techo bajo y un pequeño resalte, se encuentra un pozo de treinta metros, dividido en dos tramos de doce y dieciocho metros por una repisa. Este pozo se encuentra montado en fijo.
P12 y después de una repisa, está el P18
Seguimos descendiendo a pie y pasamos por la base de un P25 que no hay que bajar, y, poco más adelante, hay un P12 que tampoco bajamos. Aquí giramos a la izquierda y seguimos, a veces a pie, a veces agachados, hasta una rampa con arena que desciende a una sala de techo alto.
Avanzando por una zona un poco incómoda
A la derecha hay una fácil trepada de unos tres metros e inmediatamente, estamos ante el último pozo. Se trata del P13, un pozo que no estaba montado en fijo. Hubo que montarlo en dos anillas que había y utilizando un desviador que hay en la pared contraria a las anillas, a unos tres metros más abajo de éstas, y que hay que poner porque hay un roce importante de la cuerda si no se hace.
P13. A la espalda de David, en un natural, se ve el desviador
Una vez bajado este pozo, hay que seguir la ruta más amplia, que tiene pasos variados y fáciles, donde suele notarse aire y suele haber agua, aunque en no mucha cantidad.
Al final, encontramos una gatera ascendente, que es la salida por Nospotentra y, aunque un poco incómoda, es muy fácil de pasar.
La salida por Nospotentra. Más fácil de lo esperado
Salimos de día, y si por la mañana llovía, ahora hacía una tarde espléndida.

Ahora sólo faltaba volver a nuestro cuartel general, ducharnos, hincarnos unas birras y una buena cena y, como colofón, meternos unos wenyhais.


Video editado por Miguel:
https://www.youtube.com/watch?v=qkpHPHODm1E Video editado por José Manuel:
https://www.youtube.com/watch?v=Xf6dfo2jRuU
Video editado por David:
 https://www.youtube.com/watch?v=jLHbOVGe-1g