sábado, 1 de julio de 2017

Travesía Cubillo de Ojáncano-Cubillo de la Anjana

Participantes: David, José Manuel, Miguel y Yolanda.
Fecha: 1 de julio de 2017.


Hacía más de nueve años que fuimos por primera vez  a este sistema, que se encuentra en Cantabria, entre Liérganes y Mirones.
En aquella ocasión no pudimos completarlo; ya que tuvimos la mala suerte de que en esos días estuvo lloviendo fuertemente en toda la zona y el agua nos cortó el paso cuando no llevábamos ni la mitad del recorrido. Volvimos a salir por Ojáncano y dejamos la travesía completa como una asignatura pendiente que retomaríamos en el futuro.
Y llegó el futuro, y planeamos volver. Esta vez, para que no nos pasara lo mismo, marcamos la salida para el verano, ya que imaginamos que era poco probable que lloviera en esas fechas.
Pues no, justo unos días antes de la entrada prevista, empezó a llover en la zona y lo estuvo haciendo hasta el mismo día que entramos, pero ya lo teníamos previsto desde hacía tiempo y fuimos de todas formas, con la esperanza de que no hubiese demasiada agua dentro de la cueva.
Encontrar la entrada de Ojáncano fue fácil; ya que habíamos estado antes y, además, está muy cerca de la carretera. De hecho está pegando a la misma, sólo hay una subida, de unos cuatro metros de desnivel que no es tan fácil de subir como parece, por la pendiente que tiene y la hierba, que hace que resbale más que si estuvieras pisando hielo.
La boca de entrada no tiene más de medio metro de altura y no llega al metro de anchura, lo que significa que hay que entrar reptando y engancharse directamente a un pasamanos de unos dos metros de largo que hay montado, ya que ahí está el primer pozo, más bien pocito, porque debe tener unos cuatro metros de caída. Este pozo está montado en fijo.
No hemos hecho nada más que entrar y ya estamos manchados de barro, lo que avecina que muy limpios no vamos a salir de esta.

Ahora comenzamos la travesía destrepando entre bloques hasta encontrar un nuevo pasamanos y otro más después que nos aproxima a la cabecera de un P8, también montado en fijo, que se dirige al nivel inferior.
Colgado en uno de los pasamanos
Miguel bajando el P8
Una vez abajo, continuamos por un laminador, que si seguimos hasta el final llegamos a un P14 (montado en fijo), que si bajamos podemos recortar el recorrido de la travesía, pero a costa de meternos en una marmita que cubre, con lo cual iríamos mojados el resto de la cueva y nos perderíamos una zona muy bonita, que está en el recorrido tradicional.
El cocodrilo, cerca del P8



Entonces, no llegamos hasta el final del laminador; sino que cogemos un paso que hay a la derecha del laminador, como a unos quince metros desde que empieza, y ascendemos un poco, lo que nos lleva a una galería fósil bastante amplia y cómoda, además de bonita. Esta galería es fácil de pasar, aunque nos encontramos con algún caos de bloques y algún meandro.
Zona de espeleotemas
Continuamos hasta encontrar un pasamanos que nos acerca a un P10 (montado) que baja al río. Llegados aquí la cosa no pintaba bien. Se oía por abajo el río y daba a entender el ruido que llevaba bastante agua. Bajó Miguel a comprobarlo y, efectivamente, era una imprudencia seguir, ya que había un recorrido de más de media hora por el río y el peligro para nuestra integridad física era más que evidente.
Se produjo la unión
Rincón con decoración

Aunque esta vez llegamos bastante más lejos que la primera, no pudimos culminar la travesía y tuvimos que salir otra vez por Ojáncano.
Miguel bajando el P10 para comprobar el estado del río
Quién sabe si habrá una próxima vez y, si la hay, a ver si de una vez por todas tenemos suerte y no llueve justo cuando tengamos pensado hacerlo.
Zona cómoda de la cueva
Ya estamos fuera
En Liérganes, recuperando las fuerzas perdidas
Los moscorropios no hacen cuevas, pero disfrutan de lo lindo. Ese mismo día sorprendimos a dos haciendo guarreridas españolas.Esos si que saben.
A pesar de todo, nos gustó la experiencia y salimos satisfechos de nuestra jornada espeleológica en esta poco conocida travesía del paraíso cántabro.

Video de la salida espeleológica, cortesía de Miguel:

Video  montado por David:


lunes, 22 de mayo de 2017

Sima Juan Herranz II

                                    Travesía Circular en la Sima Juan Herranz II

                                      Valsalobre Mayo 2017

Preparados para entrar




Integrantes:

Yolanda, Miguel, José Luis, David y José Manuel.

Esta vez sí, los chicos de Espeleo-Romeros,  estuvimos en las Juanas, con la idea de hacer la travesía circular de la Juan Herranz II por la Vía  Viana, ya que alguno le tenía ganas y otros no conocían aun esta sima, una de las míticas de la Zona centro y la 2ª con más profundidad de la zona.



Quedamos a las 8:00 en Valdebernardo y de camino a las simas, como viene siendo habitual, hicimos una corta pero  obligada paradita en Sacedón para dar buena cuenta de unos Típicos Piripis en el bar de la plaza (curiosos bocadillos cuya foto adjuntamos).



La cara de felicidad de Joselillo lo dice todo


1 Piripi y medio



Al llegar a la entrada de la Sima nos pusimos los monos y los aparatos, todos menos José Manuel, que como dice estar en periodo de jubilación espeleológica y  además  ya conocía la sima (no por la vía Viana), opto por quedarse fuera, para darse unos paseos, buscando las bocas de algunas simas de la zona, hacer algunas fotillos y después disfrutar de unas viandas y unas cervezas bien fresquitas que llevaba en la nevera, bueno, lo que viene a ser pasar un día de campo (menos mal que guardó la tortilla de patata para compartirla). A la hora de la comida pasaron por allí dos integrantes del grupo Viana que venían para hacer la sima Juana I y estuvieron comiendo juntos según nos contó Joselillo.

Un Rumiante que pasaba por allí





Esta vez sin presentaciones ni bailes previos, empezamos el descenso de la Juana II. Como viene siendo habitual, Miguel iba montando y José Luis subiría el ultimo desmontando.
Montando pasamanos de acercamiento
 

Vista aérea del pozo de entrada




Yolanda preparada para bajar el pozo de entrada


Bajamos el primer pozo rampa de 11 metros, para aproximarnos al pozo de 68 m, el cual solo bajaríamos hasta los bloques a -47 m aprox.  dónde hay que dejar montado el resto de pozo -27m, para luego poder subir a la vuelta del pozo del Lago. El pozo de 68 m es bastante amplio e impresiona un poco, sobre todo cuando piensas que tienes que subir los dos tramos volados de 27 y 30 m.
Montando la cabecera del P-68
 

Yolanda colocándose para el descenso del P-68
Dejando montada la cuerda en el volado de 27-M


Tras montar el resto del pozo, seguimos por el pasamanos llamado Antes un Cigarrito hacia el paso de la croqueta, este punto del recorrido, en el que vas por encima de los bloques, con el vacío del pozo a ambos lados, te los pone un poco de corbata, pero no paha naaa
Pasamanos  de acceso a  la Ventana que da paso a la Croqueta






Tras un pequeño ascenso llegamos a una pequeña ventana que  da acceso al paso de la croqueta, se trata de una gatera corta en la que como su nombre indica te rebozas un poco en barro. 


Reptamos un poco por este corto tramo para comunicar con el pozo Underground  de -40 m. de profundidad para bordearlo mediante un pasamanos en fijo que hay montado por el lado izquierdo sobre la cabecera del pozo. Al llegar al final del pasamanos hay que subir unos 7m por cuerda usando los aparatos de ascenso, para acceder a la diaclasa Alicia, una estrecha grieta de unos 15 m de largo, donde hay dos estrechamientos que pudimos pasar los 4 sin mayores problemas.

La diaclasa, que está montada con cuerda fija, termina desfondándose en el pozo de la Maza,  que antecede al Pozo del Lago. Se desciende unos 5 o 6 metros y haciendo un péndulo por la cuerda que hay instada en fijo,  nos acercamos al desviador que encontramos montado en la cornisa que divide  los dos pozos, que nos permite llegar a la cabecera del P-50 o  pozo del Lago. La cabecera está instalada con químicos y anillas donde montamos un cordino de 60m en doble para bajar el primer tramo vertical y  llegar al siguiente fraccionamiento. La vista del pozo es espectacular, nos da la sensación de estar en  un pozo de grandes dimensiones de Cantabria. En el segundo tramo utilizamos una cuerda de 45 m que nos llega justa hasta el pasamanos que hay instalado fijo, que nos facilita la salida del pozo.


David en el Pasamanos de salida del Pozo del Lago


José Luís recuperando la cuerda del Pozo del Lago



 En la base del pozo está el lago, desde el balcón que hay unos metros por encima, se puede contemplar cómodamente  el color verde azulado de aguas cristalinas, que le da una preciosa vista.


Bonita vista del Lago


Salimos del balcón y una corta galería nos lleva hacia la galería del río, donde encontramos una gatera (marcada con hito de piedras y reflectante), que nos conducirá por una zona estrecha al R5 + P5 que está montado con cuerda fija,  para seguir el ascenso por  el P14 que también se encuentra con cuerda fija. Tras este ascenso llegamos a la base del P68, donde habíamos dejado montada nuestra cuerda para la subida.

Ya solo queda lo peor, subirlo. Miguel en cabeza sube hasta los bloques y desde allí  decide subir las sacas  del resto para aligerarnos el  peso en el ascenso del primer volado, esta maniobra hizo que la cuerda se enganchara cuando ya estaban las sacas arriba, aunque tuvimos suerte de poder desengancharla y de esta manera evitar el tener que montar una segunda cuerda desde los bloques para poder subir los demás.

Sin más contratiempos fuimos subiendo unos más rápidos y otros más lentos hasta la salida mientras José Luís iba cerrando el grupo y desmontando el material sin ningún problema.

Normalmente en el grupo cuando a alguien le cuesta pasar pasos estrechos y correosos o bajar y subir un pozo, le cantamos ¨la cancioncita¨, en este caso a David que le  costó subir un poco, finalmente subió sin que nadie se la cantara, todo un campeón jejeje.

Estupendo el trabajo de exploración e instalación de esta travesía circular que llevaron a cabo nuestros amigos del Grupo Viana, aprovechando también todo hay que decirlo, los trabajos también de exploración que previamente hicieron en su día el grupo Underground, que ha dado lugar a poder disfrutar de esta sima con un carácter aún más deportivo si cabe que el que ya tenía, con un nivel muy alto de seguridad.

Desde Espeleo-Romeros Gracias a todos.
El Video resumen en el siguiente enlace: https://youtu.be/iJ3LHNzaTcE





martes, 28 de marzo de 2017

Paseo por Cueva Fresca 2017

REVISITANDO CUEVA FRESCA EN 2017
                                       

 David,  Yolanda, Miguel,  José Manuel y José Luis.




Una vez más, Los Brincapozos de Espeleo- Romeros, volvimos  a Cantabria con la  idea de dar un paseo por  Cueva Fresca, hasta los pozos de la unión. Como esta vez teníamos más días, aprovechamos para buscar nuevas cavidades, en este caso, localizamos la entrada de  Torca Cez, el viernes y  Torca  la Sima el sábado.

El domingo, decidimos ir a  Fresca. Nos tocó madrugar un poco, ya que  sabíamos que tenían intención de entrar  unas 20 personas del grupo  Geget de Getafe, y no queríamos tener que coincidir en los pasos clave de la cueva, para evitar posibles aglomeraciones con el consiguiente retraso.
Que limpitos estamos

Llegamos a las Casitas del Asón sin entretenernos, nos vestimos y  nos subimos por el camino hacia la boca de la cueva. La primera parte del camino se hace cómoda, pero una vez salimos de este y comenzamos el ascenso por la senda que lleva arriba, se hace más duro y complicado, debido al desnivel existente.

Vamos que nos vamos

 

Boca de Cueva Fresca




Una vez en la boca, nos calzamos los aparatos y nos adentramos en Fresca. Al poco de entrar llegamos a la zona de los laminadores, donde sopla bastante aire, una vez pasados, subimos un corto resalte montado en fijo que nos deja paso  a la galería principal de Cueva Fresca.
Se trata de una gran galería descendente que nos lleva a  una rampa resbaladiza, que bajamos por los escalones que hay tallados en el suelo, continuamos descendiendo hasta que la galería hace un giro a la derecha donde encontramos en la pared un pasamanos montado en fijo. Siguiendo la galería subimos una colada resbaladiza también por los escalones que hay en el suelo  y avanzamos por la galería hasta llegar al Bloque 64, donde hay  2 pasamanos también montados en fijo  que nos permiten pasar sobre una grieta de unos 15 metros de profundidad. 

1º Pasamanos
2º Pasamanos del Bloque 64
Tras este paso, y después de avanzar por una zona de agua y barro blanco con mucho cuidado para no resbalar,  llegamos a la Fuente de los Macarrones, llamada así porque cae agua de una formación que hay en el techo de la que salen unas estalactitas muy finas con forma de macarrón, que tras contemplarla unos minutos y sacar algunas fotos proseguimos nuestro camino, casi sin darnos cuenta llegamos en seguida al famoso paso del Tracastín, una grieta transversal bajo nuestros pies de 1,5 metros aproximadamente, que pasamos entre risas y bromas.



Fuente de los Macarrones
 


David en el Tracastín



Pocos metros después estamos en la Vira de la Araña,  un largo pasamanos con poca dificultad, que permite atravesar una  ancha grieta que desfonda la galería, si  bajamos al fondo unos 15m de profundidad, podemos comenzar la ruta circular hacia el  Cañón Rojo
Atacando la Vira de la Araña





Una vez pasamos la vira de la araña, se continua por la galería, que nos obliga a subir para atravesar unos grandes bloques, y  una vez arriba, podemos ver a mano izquierda una gran galería (El Gran Atajo) y de frente la galería  de grandes dimensiones llamada la 5ª Galería. Tras un pequeño paseo por esta  gran galería, llegamos a la impresionante Sala Rabelais, gran sala donde las luces no alcanzan a ver toda su magnitud, y donde  se oye caer en su fondo el agua procedente de una pequeña cascada. En este punto aprovechamos para beber y picar algo antes de continuar.
Una vez que terminamos, bordeamos la sala  por la izquierda hasta llegar a una empinada rampa, por la que bajamos, si  vamos hacia la izquierda, iríamos hacía el Cañón Rojo, pero nosotros vamos por la derecha,  a buscar un paso un poco estrecho que después de pasar entre unos bloques encajados, da paso  a la galería que comunica con los Pozos de la Unión y el río de Tibia.

Esta galería tiene tramos estrechos  y alguna gatera que nos conduce, tras bajar una rampa de 8 m y subir un resalte,  hacia el cruce de la Diaclasa de los Parisinos, un paso marcado con un pequeño reflectante.
José Manuel como ya conocía esta parte prefirió quedarse esperando, mientras los demás como no quedaba mucho  seguimos por la diaclasa para intentar llegar a los pozos de la unión;  esta diaclasa es bastante estrecha y se hace algo incómoda, por lo cual recomendamos a David, que había cogido algún kilillo de más, que se quedara haciendo compañía a José Manuel (arrestado), mientras que José Luis, Yolanda y yo (Miguel), continuamos  por la diaclasa, sin las sacas, hacia los Pozos de la Unión con el río de Tibia.
Al final de la diaclasa encontramos una cuerda montada a nuestra izquierda, que nos ayuda a subir un resalte de unos 4 metros, que nos conduce a una galería descendente que va a dar a un pozo  de unos 10 M montado con cuerda en fijo, con una cabecera en forma de grieta estrecha que dificulta un poco su acceso a la vertical.
En esta zona cambia la estructura de la roca, se convierte en un color negro con suelo de arena en algunas zonas.

Tras bajar el primer pozo de Unión, una corta trepada nos lleva por conducto a una alta sala donde encontramos a la izquierda  la cabecera del  2º Pozo de Unión con el río de Tibia.
Se trata de un P-15 con cabecera estrecha que está fraccionado  y  a unos 5 metros vuelve a estrechar, abriéndose después según vas bajando al  río de Tibia.
Una vez en el río remontamos unos 100 metros, echamos un traguito de agua y decidimos volver con nuestros compañeros, que nos estarían esperando para volver todos juntos hacia la salida.
Un traguito de agua



Rio de Tibia


Cuando salíamos, nos encontramos con un motón de componentes del  grupo Geget en la 5ª Avenidaque iban hacia el Cañón Rojo, charlamos unos instantes y seguimos camino hacia la salida, no sin antes hacer unas fotos de la Gran Estalagmita que se puede ver  a la izquierda en la parte alta de la galería antes de bajar hacia la Vira de la Araña.
La famosa Gran Estalagmita


Columnas detrás de la Gran Estalagmita


Salimos, sin contratiempos, sobre las 19h, que nos permitió bajar hacia el coche con luz suficiente, aunque estaba la tarde bastante nublada.
Ya nos estamos tan limpitos


El Oso cariñoso recien salido de la cueva


Resaltar la estupenda labor de reinstalación de los anclajes que han realizado, a través de la Federación Cántabra de Espeleología, varios grupos de espeleo. Muchas gracias por dar seguridad a todos los espeleólogos que visitamos y visiten esta estupenda cueva.


Y colorín colorado, el paseo por Fresca se ha acabado.



El video resumen en el siguiente enlace:
Miguel




































domingo, 25 de diciembre de 2016

Resumen de las aventuras subterraneas 2016




Este Video resumen está dedicado a todos los Brincapozos quienes han vivido, sentido y disfrutado de momentos únicos e inolvidables que quedarán grabados como estupendos recuerdos.




martes, 29 de noviembre de 2016

Torca del Mostajo




Participantes: José Luis, David, Yolanda y Miguel.
Día: Soleado, con algunas nubes.
Se nos pasó el mes de octubre sin pena ni gloria, al no poder cuadrar una fecha para realizar alguna aventurilla  subterránea, por lo que finalmente organizamos en este mes de noviembre una incursión a una cavidad que nos cuadrara para esta época del año y que en este caso fue, la Torca del Mostajo.
Esta Torca es una de las entradas al llamado Sistema de Cubija, que se encuentra en el valle de Matienzo. Una zona donde los espeleólogos ingleses llevan trabajando más de 50 años.
No hay ninguna topografía publicada de los diferentes niveles que tiene esta cavidad, sólo se puede encontrar una corta topografía de las primeras exploraciones que se hicieron, donde se puede ver un corte del pozo de entrada y la galería principal, hasta un ancho pozo rampa donde posteriormente montarían un largo pasamanos, para seguir las exploraciones, que han conducido a lo que hoy se conoce como Sistema de Cubija.
Teniendo en cuenta estas circunstancias, en esta ocasión y aprovechando que yo conocía parte de este entramado de galerías y niveles de la Torca, fuimos algunos Espeleo-Romeros  a disfrutar de sus bonitas formaciones.
La última vez que estuve  fue hace 7 años, lo que influyó negativamente en que en las zonas más laberínticas de la zona intermedia, no me acordase  con claridad, por donde había que seguir.

Llegamos a la boca desde el coche en un plis-plas. Después de comprobar el estado de los spits que había montados en la cabecera, me puse a colocar una cuerda de 40 metros en el pozo de entrada (P26) que resultó quedar corta, al instalar un pasamanos de acercamiento hasta la parte vertical. Lo que me obligó a montar un trozo de cuerda que llevábamos, desde la cornisa donde encontré  montado un químico con un fino cordino como desviador y que yo aproveché como fraccionamiento.
Montando el pasamanos y la cabecera del pozo de entrada



Luces, cámaras, acción


Montando un fraccionamiento para facilitar la subida

Una vez en el fondo, se desciende una corta pendiente de derrubios que nos lleva a una gran galería perpendicular al pozo, donde nos llama la atención un cuadro informativo de la Federación Cántabra en la pared de enfrente, donde hace referencia  a los trabajos de balizamiento que está llevando a cabo en algunas cavidades de Cantabria, para evitar que se deteriore el entorno subterráneo con nuestro paso por ellas.
También podemos encontrar, colocadas en la misma pared, las calaveras, en cierta forma macabra, de algunos animales a modo de trofeos, sacados de la película Depredador.
Continuamos, por la ZB o zona balizada, por la gran galería de la derecha  y atravesamos por una zona con bonitas formaciones, hasta llegar a un amplio pozo rampa donde encontramos, a mano izquierda, un largo pasamanos que lo bordea, terminando en  un pasillo-cornisa que nos lleva a un amplio laminador, que nos obliga a arrastrarnos durante un buen tramo.
Principio del Largo Pasamanos
Zona media del pasamanos
Laminador depués del pasamanos
Se llega a una salita y, después de un corto tramo, encontramos la primera gatera.
Se trata de una gatera ligeramente descendente, en forma de laminador y de unos 10 m. de larga, que resulta algo incómoda si llevas el casco puesto, si te lo quitas pasas mejor.
David saliendo de la gatera laminador
Nos lleva hasta una sala con unas estupendas formaciones, como premio por haber superado la gatera.




Galería con excelentes formaciones al otro lado de la primera gatera

Se continua por la zona balizada, que atraviesa por una galería llena de todo tipo de concrecciones de yeso y calcita, que nos recrea la vista.
Se puede apreciar la zona balizada
Al fondo,  la galería se obstruye y encontramos una cuerda con nudos montada en un resalte en forma de grietael cual se sube a mano haciendo algo de fuerza. Una vez arriba por un corto conducto se llega a un  ensanchamiento de la galería que desciende  hasta la famosa y estrecha gatera del Mostajo, donde los ingleses que llegaron, en las primeras exploraciones, se tiraron 6 días para desobstruirla.
Arriba del resalte, después de subir por la cuerda de nudos



Yolanda echando un vistazo a la gatera estrecha

Reconozco que cuando yo vi la gatera la primera vez que entramos en Mostajo, nos dimos la vuelta pensando que no seguía por allí,  por lo estrecha que era. Claro está, estoy hablando de abril de 1996, cuando todavía era un sistema poco conocido.
En esta ocasión, me dió la sensación de  que la  gatera ya no es tan estrecha como antaño, se nota el paso de más espeleólogos por ella que de una u otra forma han hecho un poco más de hueco.
Si se pasa en la posición adecuada, sin casco y  sin aparatos, se puede superar más o menos bien, según el ancho de cada uno, lo que incordia más al final es pasar la saca, que al quitarse los arneses tienes que ir tirando de ella y debes  tener la habilidad de que no se enganche.
En nuestro caso, pasé  yo el primero, ya que la conocía, seguido de  David que era el más ancho y que  con las indicaciones oportunas pasó bien la gatera, Yolanda al ser más delgada la pasó sin problemas y José Luis pasó bien la gatera y tuvo problemas con la  saca que después de luchar un poco con ella la pudo desenganchar y terminó de pasarla.
Al otro lado de la gatera se encuentra una galería con vistosas formaciones que nos recibe también a modo de  premio al haber superado la segunda gatera que es más estrecha que la anterior.
Galería al otro lado de la gatera estrecha







Recorremos esta galería, en la que se pueden ver unas variadas formaciones en todo el recorrido, hasta llegar a una ventana en la pared izquierda, que los ingleses bautizaron como (Golden Void) en español algo así como vacío dorado. Hay que ir pendiente, ya que no se ve  el agujero-ventana hasta que no subes un poco por una zona que se ve pisada y te acercas a él, una vez cerca se nota la corriente de aire que sale y el ruido del agua que cae al fondo del pozo volado de 40m.
Formaciones curiosas en forma de conchas




Percebes subterráneos

La galería por la que venimos continua hasta llegar a un desfondamiento, en el que para atravesarlo hay montada una cuerda para bajar, un poco después se hace pasamanos y para terminar hay que subir un tramo vertical.
No quisimos entretenernos en pasar y seguir por esa zona del Mostajo, la cual hice hace tiempo y que termina en una obstrucción de la galería.
Bien es cierto que según recuerdo hay también bonitas formaciones que merecen la pena contemplar.
No obstante, cuando subiéramos del pozo, si nos quedaban ganas y la hora fuera buena, podríamos dar un garbeo, cuestión esta que finalmente no tuvo éxito.
Montamos el pozo con una cuerda de 50 metros en dos de los tres spits que había en la pared, y desviando la cuerda con un mosquetón que colocamos en una cinta que había puesta en un ojo de aguja, que hay un poquito más abajo,  se baja del tirón.
No tuvimos mayor problema, salvo la incomodidad del agua que te cae cuando estas llegando al fondo del pozo.
Tramo final del P40
Nada más bajar, hay que trepar  un poco por la pared en frente de la base del pozo para salvar la obstrucción. Siguiendo los hitos que hay colocados, se llega a una caótica galería donde  seguiremos las marcas rojas que vamos encontrando y también los hitos de piedra que han colocado para marcar de alguna forma el camino por dónde ir.
Se nota que desde la última vez que estuve en esta zona de la cueva, ha sido bastante visitada por otros grupos, ya que al margen de las marcas e hitos que hay, la zona está bastante más pisada, cuestión esta que me supuso despistarme y no encontrar las referencias que yo tenía para poder llegar a la zona interna e intentar encontrar, como era nuestro objetivo, la galería de Alicia en el país de las Maravillas (una galería ascendente, algo estrecha, rodeada de increíbles excéntricas, que tuve la oportunidad de contemplar hace bastantes años).
Al seguir el camino y las marcas que encontrábamos, no tuve claro donde estábamos, ya que nos llevaron a zonas que no continuaban. Volvíamos sobre nuestros pasos y los diferentes caminos que había, al final no sabías si ibas o venías, con lo cual decidimos comer algo en una gran galería de arena y volver hacia la base del P40, para evitar una posible perdida y retraso en nuestra salida de la Torca.
Fuimos subiendo el P40 con tranquilidad, quedándose David el último, de coche escoba, para recoger la cuerda. Pasamos las dos gateras sin problema y volvimos hacia la salida cruzando el largo pasamanos y subiendo el pozo de entrada sin perder tiempo.
David saliendo del Golden Void
Desde la base del pozo se podían oir los bandazos de viento que hacía fuera, que zumbaban contra los árboles de la boca.
Una vez arriba recogida de cuerda y para la furgo….no tardamos en cambiarnos para llegar a casa de Yoyo y José Manuel, que tuvieron el detalle de prepararnos un aperitivo con unas cervecitas bien frías a las que no nos pudimos resistir, al igual que después de una duchita calentita, no pudimos  resistirnos al menú que también nos preparó nuestra amiga y excelente cocinera Yoyo, compuesto por carillas con costillas, pollo al ajillo, pollo con salsa de setas, ensalada de tomate, una trenza de postre y rematando la faena con unos refrescantes Whenyhais.
Quien puede pedir más????


Los videos resumen en el siguiente enlace:





Video de David