jueves, 26 de julio de 2018

Travesía Cueva del Narizón-Torca Palomas

                            


Participantes: José Manuel, José Luis, David, Yolanda y Miguel.

Habían pasado los meses y no habíamos conseguido realizar ninguna aventurilla subterránea desde el mes de abril, entre el mal tiempo que ha hecho este año, con  lluvias constantes, y las situaciones adversas de los componentes del grupo cuando hemos intentado quedar en alguna fecha y otras veces la mala suerte de complicarse las cosas,  nos han llevado hasta al mes de julio sin haber podido hacer ninguna cueva.
El día había amanecido soleado en Ogarrio, después de desayunar nos fuimos los cinco en la furgo de David hacia Castro Urdiales y siguiendo las indicaciones que tienen colgadas en la web del grupo Viana, llegamos hasta el sitio adecuado donde dejar el coche, en el polígono industrial de Sámano.

Preparativos previos en la zona de aparcamiento

Primeramente, buscamos la boca de Torca Palomas, que está a unos 20 metros de la carretera, pegada a un bosque de eucaliptos, por una senda semioculta que nos lleva hasta la Torca. Tras dejar montada una cuerda de 40m y comprobar que llegaba al fondo del pozo-rampa, nos fuimos al coche para vestirnos, preparar los equipos y para arriba.


Montando una cuerda en Torca  Palomas para la salida

No hay una senda de subida que se vea clara, hay que intuir por donde ir, ya que la maleza aflora con bastante fuerza y nos dificulta al principio la subida, después es más fácil encontrar algún caminillo que nos lleva, teniendo el GPS  a mano y las coordenadas correctas,  a la pequeña boca de Narizón.



La roca caliza que da nombre a la cueva


Excitación de los Espeleo-Romeros antes de entrar

Con el equipo y los monos limpitos, en la pequeña boca de entrada

Creo recordar que estuve haciendo esta travesía hace unos 15 años, con nuestros amigos Chuchi y Nieves, que nos la enseñaron. Después de tanto tiempo, sólo me quedaban pequeños recuerdos de sus galerías y bonitas formaciones, que nos gustaron mucho, en una travesía por aquel entonces poco conocida y sin estar montada adecuadamente para hacerla con buena seguridad.
En la actualidad, ha sido reinstalada por la Comisión de la Federación Cántabra, que está llevando a cabo reinstalaciones en algunas cavidades que tienen bastantes visitas, para dar más seguridad a estas actividades y minimizar los accidentes.
Después de las fotos de rigor en la entrada, nos introducimos por la pequeña boca, que tras un corto tramo se desfonda en un pequeño resalte que nos lleva al pie  de una cómoda salita.
Un pequeño ventanal al fondo de la sala y algo estrecho es la continuación, si te colocas en la posición adecuada se pasa más o menos bien.



Joselillo atacando la boca de Narizón

Comunicamos a una pequeña sala donde el tiro de aire nos lleva por una zona de gatera estrecha que nos obliga a gusanear un poco para pasar.


Formaciones en los primeros tramos

En esta zona, Jose empezó a tener dificultades de volumen con respecto al espacio disponible de la gatera, con lo que decidimos que no forzara la situación, arriesgándose a tener mayores problemas en otros pasos estrechos a lo largo de la travesía, por lo tanto y muy a su pesar,  decidió volver hacia la salida al estar muy cerca de allí  y no  retrasar al grupo en la travesía.
Los demás continuamos por la galería descendente que nos lleva a una sala con algunas bonitas formaciones, donde al final de la misma, encontramos un pasamanos en fijo en la parte derecha, que salva un desfondamiento de la galería.

Pasamanos descendente que salva un desfonde

Continuamos avanzando por esta galería hasta llegar a una cornisa, que pasamos con cuidado. Enfrente, donde desfonda la galería, en un saliente vemos un plástico atado, nos marca que debemos bajar al fondo bordeando el desfonde, hasta encontrar a la derecha y marcado con un 1, rodeado con un círculo, el paso que desciende hasta el fondo,  donde podemos notar corriente de aire y que nos conduce por  una gatera en rampa descendente  a la Galería de le Esperanza.




Formaciones en la Galería superior

Una galería en forma de laminador, donde hay una gran cantidad de estupendas y curiosas formaciones.

Formaciones en el laminador de la Galería de la Esperanza


José Luís  reptando entre formaciones

Curiosas moles de  piedra colgadas en el techo

Nos arrastramos por el laminador, repleto de macarrones excéntricas, columnas y pasos que se cierran por las concrecciones, que tuvieron que romper en su tiempo los primeros exploradores para continuar hasta el final del laminador, para comunicar con el llamado Pozo de la Esperanza, un P-35. Se trata de una diaclasa que corta el laminador y que comunica, a través de diferentes tramos verticales escalonados en forma de grieta y algo estrecha en su fondo, montados con cuerda fija, con sus pasamanos de acceso y que dan paso a una  galería inferior.


Ultimo tramo vertical y algo estrecho en el P - 35

Esta galería, llamada Cementerio Macarrónico, tiene dos direcciones, primeramente nos fuimos dirección este, para admirar las formaciones que hay en la galería que lleva a la Joyería, después de admirar sus bonitas formaciones y hacer algunas fotos, nos dimos la vuelta para seguir por el camino de la travesía.


Bonitas formaciones en la galería en dirección a la Joyería

Estalactitas con excéntricas blanquecinas

Desde la base del pozo, y siguiendo en la dirección contraria, continuamos por la galería que se va haciendo laminador, hasta que a mano izquierda, marcada con una flecha y un hito, nos marca la gatera del Macho Cabrío, que después de atravesar,  y siguiendo por zonas estrechas, llegamos a la cabecera entre formaciones del pozo de la unión, un P-6 que hay que descender hasta el fondo de la cuerda y  continuar por una zona estrecha e incómoda y algo descendente hasta comunicar con la galería de Torca Palomas.
Se trata del piso inferior de la cavidad, donde si seguimos hacia la derecha, en forma de laminador nos lleva por una zona de la cueva que no tiene continuación (Sala de los huevos Echaos y Galería del Comebarro). Si vamos por la galería de la izquierda vamos a dar hacia a sala de la encrucijada, tras pasar por una cornisa un poco expuesta por la derecha y bajar una rampa de barro.
Continuamos por esta gran galería hasta que encontramos el río, el cual continuaremos hasta un primer sifón que se puede evitar siguiendo por la parte izquierda de la galería, a continuación vamos buscando por el lado izquierdo el paso que nos lleve hasta la Torca Palomas, el cual no encontrábamos debido a la indicación de una flecha que ha colocado algún capullo indicando hacia una zona que no conecta con la base de la torca de salida. Después de dar algunas vueltas y comprobar la topografía, encontramos el paso que comunica con Torca Palomas, que está un poco más adelante en la pared de la izquierda. Se trata de un pequeño resalte,  estrecho en su principio, que nos conduce hasta la boca de salida, donde encontramos la cuerda, que previamente habíamos dejado montada para salir.




José Luís desmontando la Torca de Salida

Sin más contratiempos, salimos de la Torca, donde nuestro amigo José Manuel nos esperaba como agua de mayo, para cambiarnos de ropa, recoger todo el material y marcharnos a su casa de Ogarrio, donde como es habitual nos esperaba su mujer con las cervecitas bien fresquitas y como preámbulo del estreno de la barbacoa que nuestro querido  Manimanitas ” José Manuel” , había terminado de construir unos días atrás, para hincarnos los correspondientes  "Chuletones", en este caso de novilla Cántabra, que nos deleitaron junto a unas viandas variadas,  que hicieron que disfrutáramos de una estupenda velada y  que finalizáramos algo tarde con sus correspondientes Whenyhais…………


Disfrutando de algunas Viandas y fresquitas Birras


Vídeo resumen de David en el siguiente enlace:


domingo, 15 de abril de 2018

Sima Juan Herranz I abril 2018

                                                 Sima Juan Herranz I

Día nuboso con lluvia de tarde
Participantes: José Luís, David, José Manuel, Yolanda y Miguel

El invierno ha sido muy lluvioso y esta primavera la verdad es que no acompaña mucho debido al mal tiempo que está haciendo, que consigue que no apetezca salir de cuevas, a pesar de ello, teníamos pendiente desde hace varios años hacer esta clásica sima,  utilizada muy a menudo para cursillos de espeleología y que, en mi caso, curiosamente, después de tantos años haciendo espeleo, no conocía, una sima que vas dejando ahí, y que no encuentras nunca el momento de visitarla.

Supongo que este era el momento de hacerla aunque el tiempo no nos acompañara como así nos hubiera gustado.

Salimos de Madrid nublado, y nos dirigimos dirección Guadalajara, en donde nos desviamos dirección Sacedón, donde, como va siendo costumbre, paramos a repostar en el bar de la plaza un pequeño bocata denominado"PIRIPI" acompañado de unos huevos rotos con Jamón, que no se los salta ni un Gitano.
La cara de felicidad es evidente antes del hinque

Con un color de cara más entonado,  nos dirigimos hacia Villanueva de Alcorón y posteriormente hacia el bosque de Valsalobre hasta llegar, por la pista forestal, al refugio de la torreta, en el buque insignia del nuevo Rexton de Ssang Yiong de nuestro amigo José Manuel.

Allí aprovechamos para cambiarnos de ropa y preparar el material para entrar en la Sima, mientras nos cambiábamos de vestimenta, llegaron miembros del grupo Geoda que iban a hacer un cursillo de iniciación en otras simas de la zona.

Es agradable comprobar de vez en cuando que no eres el único Especimen que le da por, como decimos en nuestro argot espeleológico,  hacer cuevas.

Sin más dilación y aunque chispeaba un poco, nos dirigimos hasta la boca de la sima en donde terminamos de preparar las cuerdas y colocarnos los aparatos para empezar nuestra ansiada visita.



Después de tantos meses de inactividad, nuestros pasos son toscos, ciertamente ásperos, poco fluidos, parece que el oxido del invierno se hace notar, pero la emoción puede más que las limitaciones.


Montando el Pozo de entrada P-45


Voy montando el P-45 en los Químicos bien colocados que me facilitan la tarea de fraccionar la cuerda.

Me sigue de cerca Yolanda a la que parece que también el oxido le impide bajar de una forma fluida, pero no paha naaa, son los empieces de la temporada y los daños colaterales de la buena vida, que a estas alturas y sumando año tras año, cada vez cuesta más.

Llegamos todos menos José Manuel a la base del pozo de 45M ya que en última instancia, decidió no bajar, el ya la conocía y no encontró la suficiente motivación para volver a visitar esta clásica sima.


David de postureo en plena acción



Hicimos una breve visita a la sala del Lago y posteriormente decidimos bajar el siguiente pozo de 53M  solamente David y Yo, ya que Yolanda no estaba con muchas ganas y José Luís debido al dolor de  una lesión en su  pierna decidió subirse con ella.

Sala del Lago


Cogí la saca con una cuerda de 100 metros que llevábamos para la ocasión y me fui a instalar el pasamanos de acceso al P-53, seguido por David, que me fue apoyando en la maniobra.


Montando el Pasamanos de acceso al P-53


El pasamanos está montado con parabolts y salvo en dos anclajes en los que es mejor ayudarte con un estribo, el montaje resulta bastante fácil.

La cabecera del pozo es bastante cómoda, por lo que después de colocar la cuerda, espero a David para indicarle y ayudarle si fuera necesario.

Una vez que David supera el pasamanos, voy bajando el pozo y voy fraccionando en las chapas que voy encontrando, un total de 4 fraccionamientos hasta llegar a la base del pozo.

Se trata de un pozo que se estrecha a unos 4 metros de su cabecera y que después se va abriendo, hasta llegar al fondo, la sensación que recibes es de un esplendido pozo por su profundidad y anchura, en el que en esta ocasión además nos va regando de agua por la lluvia que está descargando fuera de la sima.

Una vez que hemos bajado y tras comprobar la continuación, una ventana que hay a unos 6 o 7 metros de altura donde hay una cuerda montada en fijo, nos da acceso a un pozo que según la topo es de 14 metros y nos llevaría hasta el fondo de la sima, decidimos no continuar y empezar a subir los pozos, hacia la boca de salida.

La tarde estaba bastante lluviosa, por lo que nos cambiamos de ropa, recogimos el material y nos fuimos al refugio de la Torreta para degustar  las viandas y por supuesto, la tortilla de patata especial, que nos había preparado con todo el cariño, nuestra amiga Yoyo, la mujer de nuestro compañero José Manuel que no pudimos más que llevarla a su fin......




Video resumen en el siguiente enlace:
https://youtu.be/kXdX4CMmPkI

Video resumen de David    https://youtu.be/z9imGbJ8sgU












lunes, 15 de enero de 2018

Resumen de las aventuras subterráneas 2017

En el enlace siguiente, se puede acceder al video resumen de lo que ha dado de si este año 2017 en este deporte-aventura, que tanto nos gusta y en el que hemos podido disfrutar con nuestro grupo de amigos Los Brincapozos, una vez más, de momentos únicos, que con el tiempo nos gustará recordar viendo este video.

Video resumen en el siguiente enlace:

https://youtu.be/x3_NkUUpOZw

sábado, 18 de noviembre de 2017

Torca CEZ



Participantes: Miguel, José Luis, David, Yolanda y José Manuel.

Para rematar el año, decidimos hacer una cavidad que, en principio, no parecía ser muy complicada.
Hacía ya algún tiempo que teníamos localizada la boca, gracias a los datos aportados por el grupo LOBETUM, de Cuenca, que había sido el que la había descubierto, explorado y topografiado en su día.
La Torca CEZ se encuentra en una ladera del Hoyo Mortiro, muy cerca de Riva. La marcha de aproximación es corta y cómoda. En unos minutos estamos en la boca.
Boca de entrada

Comienza con un pozo de unos cinco metros, que aterriza en una salita. Y hablando de aterrizar, en algún momento aterrizó en la sala una vaca, que no tuvo la precaución de entrar con el material necesario y, como consecuencia, sólo quedan de ella sus huesos desparramados por el suelo. Además de los restos de la vaca, hay otros huéspedes en la salita, sobre todo, arañas, aunque también había una salamandra y algún murciélago por los alrededores.
Poco queda de la vaca espeleóloga

A los pocos metros del primer pozo, hay otro, de unos cuatro metros, que una vez bajado comienza el recorrido de verdad, por unas galerías no muy grandes, pero cómodas en general.
Poco después, encontramos la "Ventana del Paraíso", una de las zonas más bonitas de la cavidad.
La Ventana del Paraíso

Antes de traspasar la ventana y seguir el recorrido, hay, a la derecha, una grieta en la roca que, si la seguimos, nos lleva en menos de cien metros, a una formación conocida como la "Puerta Árabe".
Pero el recorrido principal sigue traspasando la "Ventana del Paraíso".
Gours en la sala a la que se accede desde la Ventana del Paraíso

Justo al pasar la ventana, teniendo mucho cuidado para no romper las formaciones que están en ella, hay una sala muy bonita, con muchos espeleotemas y, sobre todo, muchos gours, que continúan durante un tiempo, hasta llegar al piso arenoso, donde la galería se convierte en un tubo de presión.
Los Brincapozos al completo
 
A partir de aquí, la cueva se hace laberíntica por momentos y, es aquí, donde aparece una pintada en la pared que pone 21-5-72 CEZ. Por eso se llama "Torca CEZ". No se sabe lo que significa, pero se supone que son las iniciales de alguien que estuvo ahí en la fecha indicada. Y como la cueva no tenía nombre, los de LOBETUM decidieron bautizarla desde ese momento.
Pinturas no tan rupestres

Toda esta zona está muy concrecionada y, al poco, encontramos "La Capilla" en un lateral, que contiene gran cantidad de columnas.
Yolanda nos observa desde su trono

La cavidad continúa por galerías cómodas y llegamos a la sala "Casa Tomás", un lugar muy adecuado para descansar y comer algo. Bautizada así porque los de LOBETUM suelen frecuentar este sitio de Ogarrio.
Desde aquí, la cueva se hace más laberíntica y estrecha, con alguna excepción, como la "Sala del Derrumbe".
Es, en general, una cueva cómoda, fácil y muy bonita. No demasiado grande, ya que no llega ni a los tres kilómetros, pero muy interesante.
Además, está muy cerca del Coverón, no se unen por apenas unos metros. Algún día puede que se encuentre la conexión.



Video realizado por David.     

https://youtu.be/54KGzbS9O-E

Video resumen de Miguel

https://youtu.be/wOwPv9_7NBM

viernes, 17 de noviembre de 2017

Cueva de la Carrera



Participantes: José Luis, David, Yolanda, José Manuel y Miguel.

El equipo A con nuestra buena amiga Yoyo

Dejamos la furgo de David en el sitio adecuado y, después de ver las indicaciones que llevábamos, nos pusimos a buscar el principio de la senda que sube a la boca de la cueva.
Después de indagar un rato, encontramos la senda que sube monte arriba y siguiendo las marcas de pintura azul que vamos encontrando, llegamos a la boca de la cueva sin ninguna perdida.




 Principio de la senda que sube hasta la cueva

Se trata de una boca estrecha, de la que sale una corriente de aire bastante fría, en la que se puede apreciar el número 1850 con el que los franceses (exploradores de esta cueva) han marcado la pared izquierda de la entrada.
Se puede apreciar también el trabajo de desobstrucción que han tenido que llevar a cabo para que la boca actual sea practicable.
Nos colocamos los monos exteriores y protecciones varias y nos ponemos manos a la obra, todos menos nuestro amigo Joselillo que no se encontraba bien después de la subida a la cueva (típico bajón de azúcar o  pájara),  finalmente decidió no entrar y dejarlo para otra ocasión.
Pequeña boca de entrada, que tuvieron que desobstruir

Entramos reptando por la gatera de entrada y unos metros más adelante encontramos un laminador zigzagueante que está balizado, lo que significa que esta cavidad está dentro de las cuevas que la Federación Cántabra está intentando preservar,  para de alguna forma mantener el medio subterráneo lo más  inalterado posible con las visitas espeleológicas.
Seguimos el camino balizado por una bonita galería de suelo plano, que nos permite ir andando hasta un corto tramo que nos obliga a agacharnos para dar paso de nuevo a la galería cómoda. Continuamos  unos metros más adelante, donde se ensancha la galería, y encontramos una bifurcación del camino balizado. Nosotros, tras echar un vistazo a la topo, cogemos el de la izquierda, que nos lleva por una zona de pequeños bloques, que abre paso a una galería desfondada por su lado derecho, y que nos obliga a continuar por la zona alta de la izquierda, pasando por una larga cornisa en la que hay que tener cuidado para no resbalar en algunos puntos, que están un poco expuestos.


Flores calcáreas

Al final de la cornisa, vamos buscando la zona más pisada, para bajar hacia la derecha por una empinada y embarrada rampa, que termina desfondando en un pozo de unos 20 metros.
En su cabecera hay montados dos parabolts; sin embargo, en el acercamiento, han instalado  dos anclajes sin chapa, donde han dejado solo los tornillos roscados con una tuerca de métrica 10mm.
Al no llevar chapas de 10 para el acercamiento, colocamos la cuerda en una roca con la ayuda de una cinta y después anclamos en la cabecera en uno de los dos parabolts que hay instalados. A los 8 metros, aproximadamente, encontramos otro parabolt,  donde fraccionamos para evitar el roce de la cuerda y desde aquí hasta abajo del tirón.

 David bajando el volado del P20

El pozo nos deposita en una sala llena de bloques en la que buscamos de frente la zona más cómoda para bajar, ya que la galería que encontramos es descendente y dejamos la zona izquierda de la sala para verla en otra ocasión, ya que parece que tiene continuación.
Decidimos bajar por la zona derecha, que nos parece más fácil, y continuar esta  galería caótica siguiendo los hitos que vamos encontrando.
Nos dejamos llevar por las huellas de los que han pasado por aquí, hasta que nos lleva al final de la galería donde se cierra el paso, la continuación es por la  pared izquierda, donde hay montada una cuerda que remonta una altura de unos 12 metros (según la topo que llevábamos), para acceder  por un curioso conducto empinado y un poco estrecho que termina comunicando a una gran galería.




Empezamos a ver estupendas formaciones.  Coladas con sus huellas de agua. En esta ocasión, la cueva estaba bastante seca, pero las formaciones que había mostraban su gran belleza.

    Colada donde se pueden ver las huellas que ha dejado el agua
Percebes de las cavernas

Seguimos por la derecha y la galería se va haciendo más cómoda y a la vez bonita, nos va dejando disfrutar de su curioso recorrido y sus espléndidas formaciones, se trata de la Galería del Volcán, llamada así por una bonita y curiosa formación que encontramos más adelante. En esta galería, que no pasa desapercibida, aprovechamos para explayarnos haciendo algunas  fotos y filmar video, siempre desde el camino que está balizado, ya que nos gusta respetar, como así debiera ser por todos, este frágil entorno.



Formación que da nombre a la Galería del Volcán




  El Pulpo Gigante  

Seguimos por esta galería hasta que un desfondamiento nos detiene el paso, mirando la topo  coincide con la Galería de los Balcones, en la que estuvimos buscando algún paso para bajar y si había montado algún anclaje en alguna de sus paredes. Al no encontrarlo,  y viendo la hora que era,  decidimos volvernos y así evitar tener que bajar de noche por el empinado camino, con un mayor riesgo de resbalar o perder el camino.
Tomamos un corto refrigerio y empezamos el regreso hacia la salida, que parecía estar más lejos de lo que fue, ya que salimos en un periquete y como esperábamos, con luz de  día, que nos permitió bajar más tranquilos el camino hacia el coche.




Como resumen podemos decir que nos ha parecido una interesante cueva, al igual que bastante bonita en bastantes zonas,  nos ha gustado ir descubriendo poco a poco y que esperamos tener otra oportunidad de volver de nuevo, para poder seguir disfrutando de  sus ocultas bellezas y descubriendo sus más lejanas y profundas galerías,  en esta ocasión aquí lo dejamos.
El video resumen en el siguiente enlace:


Video de Miguel: https://youtu.be/2GebQ3Ecuow

Video de David: https://youtu.be/yeqz85XR2Es