lunes, 15 de octubre de 2018

Travesía Mortero-Calaca 2018

                                   
                  Travesía Mortero del Crucero-Calaca

Participantes:  José Luis, José Manuel, David, Yolanda y Miguel.
Del Grupo Leganés: Diego.
Del Grupo Geget: Elena y Nacho.
El equipo de los Brincapozos




El día amaneció un poco nublado, pero poco a poco fue levantando la niebla. Cuando llegamos a la boca, el día estaba despejado.

Mirador del Asón
En esta ocasión, habíamos quedado con nuestro amigo Diego, del Grupo Leganés, en el cruce de entrada de Arredondo. Venía con dos componentes del Grupo Geget, Elena y Nacho, que se unieron para compartir esta aventurilla subterránea.
Después de las presentaciones, nos fuimos hacia Astrana y, como fuimos en el Rexton de José Manuel, los cinco de nuestro grupo llegamos a la boca en un periquete. Mientras  nos íbamos cambiando de ropa y preparando el material, José Manuel bajó a por Diego, Elena y Nacho, que al estar la pista en algunas zonas poco apta para la furgo que traía Diego, decidieron dejarla más abajo….


Estupendo día para hacer
espeleo en el Mortero del Crucero
Nos pusimos manos a la obra. Decidimos que Diego y Nacho montaran la sima de salida de la Calaca, mientras yo instalaba la entrada por el  Mortero del Crucero.
Los dos pozos del Mortero están instalados con spit, por lo tanto hay que llevar chapas con tornillos para poder montarla y dejarla en fijo, ya que no está preparada su instalación para recoger la cuerda como cualquier travesía, lo que te obliga a recoger la cuerda cuando sales de Calaca.


 Diego montando La Calaca


Una Haya permite colgar la cuerda hasta abajo, aunque hay un pequeño roce

Con una cuerda de 50 metros hago la instalación de entrada. Hay que fijarse bien en montar la cabecera del segundo pozo para utilizar un parabolt que hay montado y un spit en la pared de enfrente para colocar la cuerda de tal forma que no roce más abajo del pozo, es conveniente montar esa cabecera con un nudo en  Y  para evitar posibles.

Montando el pozo de entrada del Mortero del Crucero

José Manuel entrando por el Mortero del Crucero

Nuestra intención era explorar un poco la zona de unión con la Sima del Mazo Chico, que los del grupo AER de Ramales habían conseguido unir después de algunas campañas en esta sima, y con algunas duras y concienzudas desobstrucciones obtuvieron finalmente la esperada unión con Mazo Chico, que a su vez estaba unida al gran sistema de Cellagua.
Después de bajar todos los componentes los pozos de entrada, empezamos la exploración por la galería del río que encontramos a mano izquierda, en una zona que atravesamos por unos bloques para acceder al cauce del río, que en este caso no llevaba mucha agua.
El recorrido es seguir río abajo pasando por algunos Bypass que permiten continuar en algunas zonas donde el río se encajona y estrecha y no permite el paso.
Por lo tanto, una vez en el curso del río, llegamos al primer Bypass, que encontramos a la derecha, donde el río continua por un laminador por el que se puede pasar, pero algo incómodo. Los primeros pasan por el río, y los que van más atrás utilizan un paso a la derecha en forma de meandro seco por el que se va más cómodo (Bypass) y que llega al mismo sitio.
Un poco más adelante vuelve a pasar lo mismo, en este caso se continua por la izquierda por una gatera no muy estrecha que nos lleva a una galería más cómoda, donde volvemos a encontrar de nuevo el río.





Nacho atravesando una zona estrecha

Seguimos avanzando por el río, esta vez por galería cómoda, hasta que en una curva, el río desaparece por una zona baja, por lo que hay que subir por una rampa de arcilla a la derecha y buscar la continuación por un paso estrecho en el suelo, donde vemos instalada una cuerda en fijo, que comunica, a través de un paso en forma de L, la cabecera de un pozo de unos 10 metros de vertical, que continua por una rampa con coladas resbaladizas, que van a dar en su fondo al río.
Para poder continuar, ya que para acceder al río se cierra mucho el paso en una grieta bastante estrecha, debemos subir un poco hacia la derecha por una colada, y buscar un paso estrecho detrás de unas pequeñas formaciones, por donde pasamos algo incómodos, para encontrar una cuerda montada en fijo que desciende en rampa resbaladiza y con algunas formaciones, que nos deposita tras bajar unos 15 metros, en el curso activo del río.
Esta galería por donde corre el agua, nos permite continuar de una forma más cómoda un centenar de metros atravesando alguna pequeña sala de bloques hasta que se vuelve a cerrar la galería y el río se pierde por un laminador estrecho, que termina sifonando. La continuación está unos metros antes de llegar al sifón,  hacia arriba, a mano derecha, en  una rampa de barro, donde han colocado un reflectante que nos indica que debemos subir hasta él, y seguir a esa altura, hasta que encontramos una galería fósil por la que se puede avanzar bien.



Algunas formaciones 

Al llegar al sifón, el grupo que íbamos en punta, decidió volver hacia la zona de la travesía para no retrasar mucho la salida por Calaca, por lo que empezaron su regreso hacia la boca del Mortero.
Mi curiosidad por conocer el paso, que les llevó al grupo AER, durante tres campañas consecutivas, desobstruir para dejarlo practicable,  hizo que siguiera hasta encontrarlo, mientras  mi compañero José Luis me esperó en el río,  yo me fui a echarle un vistazo.
Se trata de una galería fósil que se coge en la parte alta de una rampa de barro, que continua de frente y  siguiendo la dirección de unos reflectantes  se va estrechando hasta llegar a una gatera estrecha donde me metí a echarle un vistazo para comprobar si se puede pasar más o menos bien.
Según los datos del grupo AER la gatera tiene unos 16 metros de recorrido, por lo que solo quise visualizar su dificultad. Al llegar a la mitad y quedando satisfecha mi curiosidad, viendo que se puede pasar, decido volver con mi compañero José Luis, que me esperaba en la galería del río, y, juntos, volvemos con nuestros compañeros para seguir por el recorrido de la travesía hacia Calaca.

Nuestra intención sobre esta breve exploración, era poder conocer parte de las galerías de unión con la Sima de Mazo Chico de cara a realizar algún día, cuando sea posible, una travesía entre esta sima y el sistema de Calaca, por lo que de momento, nos damos por satisfechos.

Empezamos la travesía desde la cabecera del río y nos dirigimos por una zona de bloques ascendiendo por el lado derecho de la galería, subiendo hasta la parte alta  hasta un paso estrecho que hay que remontar y que nos lleva a una sala, bordeando por su derecha y ascendiendo poco a poco llegamos a la base de una cuerda que hay instalada fija, que nos ayuda a subir a un conducto algo estrecho, y por otro tramo de cuerda, a la zona denominada el Caribe.

Se trata de un meandro superior fósil y en algunas zonas estrechas con varios remontes por cuerda fija que pasa por encima de la galería del Mortero y que nos conduce de una forma sinuosa hasta desembocar a una gran galería con un gran derrumbe, donde hay que bordear a través de un pasamanos en fijo un gran bloque.
Al otro lado del bloque continuamos por la galería encajada por la pared de la izquierda, descendiendo hasta alcanzar su parte baja, y avanzamos por esa zona, siempre por la izquierda, hasta un paso un poco estrecho que conduce al Río Negro, una zona cómoda donde encontramos unos curiosos "pendants" colgados, que nos deleitan la vista con sus formas caprichosas.

Siguiendo el Río Negro, llegamos a una rampa de arena que cruza perpendicularmente, desde la parte izquierda, la galería por la que venimos, este es un punto donde nos despista un poco, ya que te invita a continuar hacia abajo, pero por esa zona, no encontraremos ninguna continuación, en ese cruce, hay que seguir de frente por una grieta, tras la cual encontramos la instalación de un pasamanos ascendente que nos ayuda a remontar por unos grandes bloques para acceder a la gran Galería del Mogollón.
Esta gran Galería, llena de bloques, hay que ir subiendola por la zona más pisada y siguiendo las indicaciones de algunos hitos, hasta llegar a su parte más alta, desde donde se puede apreciar la dimensión de esta enorme galería.
Posteriormente descendemos por la izquierda buscando el descenso más cómodo, hasta una cornisa que salva un gran desfonde. Siguiendo el camino, llegamos al pie de una cuerda que hay montada en fijo, para subir un resalte de unos 6 o 7metros, una vez arriba  y continuando unos 50 metros más, llegamos al pie del Pozo de la Calaca, en una gran sala donde los huesos de diferentes animales los han colocado como si de un ritual se tratara.



La sensación que recibes al tener esta preciosa vista de la sala con el pozo iluminado por la luz exterior es la recompensa que obtienen los que hacemos espeleo, difícil de expresar con solo palabras.
No nos queda más que subir el pozo de unos 25 metros de altura en orden de antigüedad (los mayores primero) y los más rápidos después, para que sea la subida lo más fluida posible.




Montando un fraccionamiento para evitar un pequeño roce
Diego subiendo el pozo de la Calaca

Como la edad me obliga a subir el primero, una vez arriba, me voy directamente a desmontar el pozo del Mortero, para que cuando vengan los demás no nos quede más que cambiarnos, recoger todo el material y marcharnos, no sin antes despedirnos con  besos y abrazos de nuestros amigos, Diego, Elena y Nacho, con los que hemos compartido y  disfrutado de unos momentos inolvidables que nos quedarán en el recuerdo en la carpeta de favoritos….
Con este buen sabor de boca, pero algo secos, nos retiramos hacia Ogarrio para hidratarnos con unas cervecitas bien fresquitas, que como de costumbre nos tiene preparadas en su casa, nuestra buena amiga Yoyo…..

El Video resumen en el siguiente enlace:







  




jueves, 26 de julio de 2018

Travesía Cueva del Narizón-Torca Palomas

                            


Participantes: José Manuel, José Luis, David, Yolanda y Miguel.

Habían pasado los meses y no habíamos conseguido realizar ninguna aventurilla subterránea desde el mes de abril, entre el mal tiempo que ha hecho este año, con  lluvias constantes, y las situaciones adversas de los componentes del grupo cuando hemos intentado quedar en alguna fecha y otras veces la mala suerte de complicarse las cosas,  nos han llevado hasta al mes de julio sin haber podido hacer ninguna cueva.
El día había amanecido soleado en Ogarrio, después de desayunar nos fuimos los cinco en la furgo de David hacia Castro Urdiales y siguiendo las indicaciones que tienen colgadas en la web del grupo Viana, llegamos hasta el sitio adecuado donde dejar el coche, en el polígono industrial de Sámano.

Preparativos previos en la zona de aparcamiento

Primeramente, buscamos la boca de Torca Palomas, que está a unos 20 metros de la carretera, pegada a un bosque de eucaliptos, por una senda semioculta que nos lleva hasta la Torca. Tras dejar montada una cuerda de 40m y comprobar que llegaba al fondo del pozo-rampa, nos fuimos al coche para vestirnos, preparar los equipos y para arriba.


Montando una cuerda en Torca  Palomas para la salida

No hay una senda de subida que se vea clara, hay que intuir por donde ir, ya que la maleza aflora con bastante fuerza y nos dificulta al principio la subida, después es más fácil encontrar algún caminillo que nos lleva, teniendo el GPS  a mano y las coordenadas correctas,  a la pequeña boca de Narizón.



La roca caliza que da nombre a la cueva


Excitación de los Espeleo-Romeros antes de entrar

Con el equipo y los monos limpitos, en la pequeña boca de entrada

Creo recordar que estuve haciendo esta travesía hace unos 15 años, con nuestros amigos Chuchi y Nieves, que nos la enseñaron. Después de tanto tiempo, sólo me quedaban pequeños recuerdos de sus galerías y bonitas formaciones, que nos gustaron mucho, en una travesía por aquel entonces poco conocida y sin estar montada adecuadamente para hacerla con buena seguridad.
En la actualidad, ha sido reinstalada por la Comisión de la Federación Cántabra, que está llevando a cabo reinstalaciones en algunas cavidades que tienen bastantes visitas, para dar más seguridad a estas actividades y minimizar los accidentes.
Después de las fotos de rigor en la entrada, nos introducimos por la pequeña boca, que tras un corto tramo se desfonda en un pequeño resalte que nos lleva al pie  de una cómoda salita.
Un pequeño ventanal al fondo de la sala y algo estrecho es la continuación, si te colocas en la posición adecuada se pasa más o menos bien.



Joselillo atacando la boca de Narizón

Comunicamos a una pequeña sala donde el tiro de aire nos lleva por una zona de gatera estrecha que nos obliga a gusanear un poco para pasar.


Formaciones en los primeros tramos

En esta zona, Jose empezó a tener dificultades de volumen con respecto al espacio disponible de la gatera, con lo que decidimos que no forzara la situación, arriesgándose a tener mayores problemas en otros pasos estrechos a lo largo de la travesía, por lo tanto y muy a su pesar,  decidió volver hacia la salida al estar muy cerca de allí  y no  retrasar al grupo en la travesía.
Los demás continuamos por la galería descendente que nos lleva a una sala con algunas bonitas formaciones, donde al final de la misma, encontramos un pasamanos en fijo en la parte derecha, que salva un desfondamiento de la galería.

Pasamanos descendente que salva un desfonde

Continuamos avanzando por esta galería hasta llegar a una cornisa, que pasamos con cuidado. Enfrente, donde desfonda la galería, en un saliente vemos un plástico atado, nos marca que debemos bajar al fondo bordeando el desfonde, hasta encontrar a la derecha y marcado con un 1, rodeado con un círculo, el paso que desciende hasta el fondo,  donde podemos notar corriente de aire y que nos conduce por  una gatera en rampa descendente  a la Galería de le Esperanza.




Formaciones en la Galería superior

Una galería en forma de laminador, donde hay una gran cantidad de estupendas y curiosas formaciones.

Formaciones en el laminador de la Galería de la Esperanza


José Luís  reptando entre formaciones

Curiosas moles de  piedra colgadas en el techo

Nos arrastramos por el laminador, repleto de macarrones excéntricas, columnas y pasos que se cierran por las concrecciones, que tuvieron que romper en su tiempo los primeros exploradores para continuar hasta el final del laminador, para comunicar con el llamado Pozo de la Esperanza, un P-35. Se trata de una diaclasa que corta el laminador y que comunica, a través de diferentes tramos verticales escalonados en forma de grieta y algo estrecha en su fondo, montados con cuerda fija, con sus pasamanos de acceso y que dan paso a una  galería inferior.


Ultimo tramo vertical y algo estrecho en el P - 35

Esta galería, llamada Cementerio Macarrónico, tiene dos direcciones, primeramente nos fuimos dirección este, para admirar las formaciones que hay en la galería que lleva a la Joyería, después de admirar sus bonitas formaciones y hacer algunas fotos, nos dimos la vuelta para seguir por el camino de la travesía.


Bonitas formaciones en la galería en dirección a la Joyería

Estalactitas con excéntricas blanquecinas

Desde la base del pozo, y siguiendo en la dirección contraria, continuamos por la galería que se va haciendo laminador, hasta que a mano izquierda, marcada con una flecha y un hito, nos marca la gatera del Macho Cabrío, que después de atravesar,  y siguiendo por zonas estrechas, llegamos a la cabecera entre formaciones del pozo de la unión, un P-6 que hay que descender hasta el fondo de la cuerda y  continuar por una zona estrecha e incómoda y algo descendente hasta comunicar con la galería de Torca Palomas.
Se trata del piso inferior de la cavidad, donde si seguimos hacia la derecha, en forma de laminador nos lleva por una zona de la cueva que no tiene continuación (Sala de los huevos Echaos y Galería del Comebarro). Si vamos por la galería de la izquierda vamos a dar hacia a sala de la encrucijada, tras pasar por una cornisa un poco expuesta por la derecha y bajar una rampa de barro.
Continuamos por esta gran galería hasta que encontramos el río, el cual continuaremos hasta un primer sifón que se puede evitar siguiendo por la parte izquierda de la galería, a continuación vamos buscando por el lado izquierdo el paso que nos lleve hasta la Torca Palomas, el cual no encontrábamos debido a la indicación de una flecha que ha colocado algún capullo indicando hacia una zona que no conecta con la base de la torca de salida. Después de dar algunas vueltas y comprobar la topografía, encontramos el paso que comunica con Torca Palomas, que está un poco más adelante en la pared de la izquierda. Se trata de un pequeño resalte,  estrecho en su principio, que nos conduce hasta la boca de salida, donde encontramos la cuerda, que previamente habíamos dejado montada para salir.




José Luís desmontando la Torca de Salida

Sin más contratiempos, salimos de la Torca, donde nuestro amigo José Manuel nos esperaba como agua de mayo, para cambiarnos de ropa, recoger todo el material y marcharnos a su casa de Ogarrio, donde como es habitual nos esperaba su mujer con las cervecitas bien fresquitas y como preámbulo del estreno de la barbacoa que nuestro querido  Manimanitas ” José Manuel” , había terminado de construir unos días atrás, para hincarnos los correspondientes  "Chuletones", en este caso de novilla Cántabra, que nos deleitaron junto a unas viandas variadas,  que hicieron que disfrutáramos de una estupenda velada y  que finalizáramos algo tarde con sus correspondientes Whenyhais…………


Disfrutando de algunas Viandas y fresquitas Birras


Vídeo resumen de David en el siguiente enlace:
 https://youtu.be/UsIPTKyA5Ic


domingo, 15 de abril de 2018

Sima Juan Herranz I abril 2018

                                                 Sima Juan Herranz I

Día nuboso con lluvia de tarde
Participantes: José Luís, David, José Manuel, Yolanda y Miguel

El invierno ha sido muy lluvioso y esta primavera la verdad es que no acompaña mucho debido al mal tiempo que está haciendo, que consigue que no apetezca salir de cuevas, a pesar de ello, teníamos pendiente desde hace varios años hacer esta clásica sima,  utilizada muy a menudo para cursillos de espeleología y que, en mi caso, curiosamente, después de tantos años haciendo espeleo, no conocía, una sima que vas dejando ahí, y que no encuentras nunca el momento de visitarla.

Supongo que este era el momento de hacerla aunque el tiempo no nos acompañara como así nos hubiera gustado.

Salimos de Madrid nublado, y nos dirigimos dirección Guadalajara, en donde nos desviamos dirección Sacedón, donde, como va siendo costumbre, paramos a repostar en el bar de la plaza un pequeño bocata denominado"PIRIPI" acompañado de unos huevos rotos con Jamón, que no se los salta ni un Gitano.
La cara de felicidad es evidente antes del hinque

Con un color de cara más entonado,  nos dirigimos hacia Villanueva de Alcorón y posteriormente hacia el bosque de Valsalobre hasta llegar, por la pista forestal, al refugio de la torreta, en el buque insignia del nuevo Rexton de Ssang Yiong de nuestro amigo José Manuel.

Allí aprovechamos para cambiarnos de ropa y preparar el material para entrar en la Sima, mientras nos cambiábamos de vestimenta, llegaron miembros del grupo Geoda que iban a hacer un cursillo de iniciación en otras simas de la zona.

Es agradable comprobar de vez en cuando que no eres el único Especimen que le da por, como decimos en nuestro argot espeleológico,  hacer cuevas.

Sin más dilación y aunque chispeaba un poco, nos dirigimos hasta la boca de la sima en donde terminamos de preparar las cuerdas y colocarnos los aparatos para empezar nuestra ansiada visita.



Después de tantos meses de inactividad, nuestros pasos son toscos, ciertamente ásperos, poco fluidos, parece que el oxido del invierno se hace notar, pero la emoción puede más que las limitaciones.


Montando el Pozo de entrada P-45


Voy montando el P-45 en los Químicos bien colocados que me facilitan la tarea de fraccionar la cuerda.

Me sigue de cerca Yolanda a la que parece que también el oxido le impide bajar de una forma fluida, pero no paha naaa, son los empieces de la temporada y los daños colaterales de la buena vida, que a estas alturas y sumando año tras año, cada vez cuesta más.

Llegamos todos menos José Manuel a la base del pozo de 45M ya que en última instancia, decidió no bajar, el ya la conocía y no encontró la suficiente motivación para volver a visitar esta clásica sima.


David de postureo en plena acción



Hicimos una breve visita a la sala del Lago y posteriormente decidimos bajar el siguiente pozo de 53M  solamente David y Yo, ya que Yolanda no estaba con muchas ganas y José Luís debido al dolor de  una lesión en su  pierna decidió subirse con ella.

Sala del Lago


Cogí la saca con una cuerda de 100 metros que llevábamos para la ocasión y me fui a instalar el pasamanos de acceso al P-53, seguido por David, que me fue apoyando en la maniobra.


Montando el Pasamanos de acceso al P-53


El pasamanos está montado con parabolts y salvo en dos anclajes en los que es mejor ayudarte con un estribo, el montaje resulta bastante fácil.

La cabecera del pozo es bastante cómoda, por lo que después de colocar la cuerda, espero a David para indicarle y ayudarle si fuera necesario.

Una vez que David supera el pasamanos, voy bajando el pozo y voy fraccionando en las chapas que voy encontrando, un total de 4 fraccionamientos hasta llegar a la base del pozo.

Se trata de un pozo que se estrecha a unos 4 metros de su cabecera y que después se va abriendo, hasta llegar al fondo, la sensación que recibes es de un esplendido pozo por su profundidad y anchura, en el que en esta ocasión además nos va regando de agua por la lluvia que está descargando fuera de la sima.

Una vez que hemos bajado y tras comprobar la continuación, una ventana que hay a unos 6 o 7 metros de altura donde hay una cuerda montada en fijo, nos da acceso a un pozo que según la topo es de 14 metros y nos llevaría hasta el fondo de la sima, decidimos no continuar y empezar a subir los pozos, hacia la boca de salida.

La tarde estaba bastante lluviosa, por lo que nos cambiamos de ropa, recogimos el material y nos fuimos al refugio de la Torreta para degustar  las viandas y por supuesto, la tortilla de patata especial, que nos había preparado con todo el cariño, nuestra amiga Yoyo, la mujer de nuestro compañero José Manuel que no pudimos más que llevarla a su fin......




Video resumen en el siguiente enlace:
https://youtu.be/kXdX4CMmPkI

Video resumen de David    https://youtu.be/z9imGbJ8sgU












lunes, 15 de enero de 2018

Resumen de las aventuras subterráneas 2017

En el enlace siguiente, se puede acceder al video resumen de lo que ha dado de si este año 2017 en este deporte-aventura, que tanto nos gusta y en el que hemos podido disfrutar con nuestro grupo de amigos Los Brincapozos, una vez más, de momentos únicos, que con el tiempo nos gustará recordar viendo este video.

Video resumen en el siguiente enlace:

https://youtu.be/x3_NkUUpOZw

sábado, 18 de noviembre de 2017

Torca CEZ



Participantes: Miguel, José Luis, David, Yolanda y José Manuel.

Para rematar el año, decidimos hacer una cavidad que, en principio, no parecía ser muy complicada.
Hacía ya algún tiempo que teníamos localizada la boca, gracias a los datos aportados por el grupo LOBETUM, de Cuenca, que había sido el que la había descubierto, explorado y topografiado en su día.
La Torca CEZ se encuentra en una ladera del Hoyo Mortiro, muy cerca de Riva. La marcha de aproximación es corta y cómoda. En unos minutos estamos en la boca.
Boca de entrada

Comienza con un pozo de unos cinco metros, que aterriza en una salita. Y hablando de aterrizar, en algún momento aterrizó en la sala una vaca, que no tuvo la precaución de entrar con el material necesario y, como consecuencia, sólo quedan de ella sus huesos desparramados por el suelo. Además de los restos de la vaca, hay otros huéspedes en la salita, sobre todo, arañas, aunque también había una salamandra y algún murciélago por los alrededores.
Poco queda de la vaca espeleóloga

A los pocos metros del primer pozo, hay otro, de unos cuatro metros, que una vez bajado comienza el recorrido de verdad, por unas galerías no muy grandes, pero cómodas en general.
Poco después, encontramos la "Ventana del Paraíso", una de las zonas más bonitas de la cavidad.
La Ventana del Paraíso

Antes de traspasar la ventana y seguir el recorrido, hay, a la derecha, una grieta en la roca que, si la seguimos, nos lleva en menos de cien metros, a una formación conocida como la "Puerta Árabe".
Pero el recorrido principal sigue traspasando la "Ventana del Paraíso".
Gours en la sala a la que se accede desde la Ventana del Paraíso

Justo al pasar la ventana, teniendo mucho cuidado para no romper las formaciones que están en ella, hay una sala muy bonita, con muchos espeleotemas y, sobre todo, muchos gours, que continúan durante un tiempo, hasta llegar al piso arenoso, donde la galería se convierte en un tubo de presión.
Los Brincapozos al completo
 
A partir de aquí, la cueva se hace laberíntica por momentos y, es aquí, donde aparece una pintada en la pared que pone 21-5-72 CEZ. Por eso se llama "Torca CEZ". No se sabe lo que significa, pero se supone que son las iniciales de alguien que estuvo ahí en la fecha indicada. Y como la cueva no tenía nombre, los de LOBETUM decidieron bautizarla desde ese momento.
Pinturas no tan rupestres

Toda esta zona está muy concrecionada y, al poco, encontramos "La Capilla" en un lateral, que contiene gran cantidad de columnas.
Yolanda nos observa desde su trono

La cavidad continúa por galerías cómodas y llegamos a la sala "Casa Tomás", un lugar muy adecuado para descansar y comer algo. Bautizada así porque los de LOBETUM suelen frecuentar este sitio de Ogarrio.
Desde aquí, la cueva se hace más laberíntica y estrecha, con alguna excepción, como la "Sala del Derrumbe".
Es, en general, una cueva cómoda, fácil y muy bonita. No demasiado grande, ya que no llega ni a los tres kilómetros, pero muy interesante.
Además, está muy cerca del Coverón, no se unen por apenas unos metros. Algún día puede que se encuentre la conexión.



Video realizado por David.     

https://youtu.be/54KGzbS9O-E

Video resumen de Miguel

https://youtu.be/wOwPv9_7NBM